YO EXHORTO A AQUELLOS QUE SIENTAN UNA ESPECIAL AFINIDAD HACIA MI-AMADO MAESTRO JESUS


YO EXHORTO A AQUELLOS QUE SIENTAN UNA ESPECIAL AFINIDAD HACIA MI

AMADO MAESTRO JESUS. Marzo 21, 2005

YO SOY Jesús y me presento a ustedes a través de esta mensajera.

2000 años han transcurrido desde mi última encarnación en la Tierra y me siento feliz de aprovechar esta oportunidad para ofrecerles esta breve Enseñanza.

Ustedes saben que mientras caminé en la Tierra, realicé milagros y muchas personas se acercaban para testificarlos pero muy pocas se acercaban para escuchar mis Enseñanzas. Y solo los 12 discípulos más allegados pudieron recibir ese conocimiento secreto impartido por mí, conocimiento que difería grandemente de las creencias religiosas de ese entonces.

Sin embargo, seguía enseñando porque tenía que sembrar las semillas de la Verdad en los corazones de mis pocos seguidores.

¿Qué sucedió entonces? Aquellas personas, que se adhirieron completamente a mi Doctrina fueron perseguidas y ejecutadas. Luego, emergieron otros oportunistas quienes trataron de adaptar mi Doctrina a sus perversos intereses y a utilizarla para sus propios intereses sin tener en cuenta que estaban malinterpretando la Verdad Divina.

Existe un enorme abismo entre la Doctrina que traje a este mundo durante mi encarnación y la doctrina ofrecida ahora en las iglesias cristianas. Aunque las almas más avanzadas han entendido esta diferencia durante estos 2000 años. Ellas han sido guiadas por la comprensión de mis Enseñanzas, las cuales han emanado desde sus corazones y no de las letras muertas provenientes de escrituras tergiversadas.

Cada uno de estos fervorosos del Espíritu tenía un cierto grado de contacto interno conmigo. Y siempre hemos respondido a las aspiraciones sinceras de sus corazones. Yo les ayudé tanto como me fue posible a través de las exhortaciones, las cuales eran recibidas en Espíritu. Y seguí internamente unido con muchos individuos encarnados en la actualidad.

Estoy diciendo esto para aquellos de ustedes, quienes sientan una especial afinidad hacia mí, sostenida en cada una de sus vidas. Ustedes no requieren ninguna doctrina externa para sentir el Amor y la dulzura de nuestra comunión. Las Doctrinas Externas solo sirven como una poderosa incitación para redirigir vuestras conciencias. Lamentablemente, la iglesia oficial existente no ofrece un gran incentivo a vuestra aspiración de mutua comunicación de una forma honesta.

Por lo tanto, yo apelo a aquellos entre ustedes quienes sientan una especial afinidad hacia mí. Deseo que sepan que estoy abierto a contactar con ustedes desde vuestros corazones. E invito a cada uno quienes hallan preparado sus templos, a recibirme. No se asusten o desesperen si nuestra comunión no se produce de inmediato. Es importante para mi que vuestras vibraciones alcancen un cierto nivel de pureza. Entonces, yo podré morar en vosotros y comunicarme con vosotros. Vuestras aspiraciones propiciarán cierto magnetismo y la oportunidad de descender a vuestros corazones con el fin de realizar nuestra propia comunión interna.

Si ustedes leen atentamente la versión de los Evangelios, asequibles actualmente, verán que nunca les he pedido seguir ceremonias externas. Les he pedido seguir el Sendero interno en vuestros corazones. Y les he enseñado a preparar vuestro templo para la llegada de la novia (NdT. Primer amor u amor original). Vuestra novia es vuestro Ser Crístico.

Cuando vuestros cuerpos inferiores y vuestra alma logren un cierto nivel de pureza, entonces tendrán la oportunidad de comunicarse con vuestro Ser Crístico, vuestra parte superior. Y a través de vuestro Ser Crístico ustedes adquieren la oportunidad de comunicarse con todas las Huestes Ascendidas. En realidad, para el proceso de nuestra comunicación, ustedes no necesitan ningún mensajero externo.

Yo les ofrezco mi apoyo, mi paz y mi consuelo. Ustedes encontrarán todo esto dentro de vuestros corazones. Yo acudiré a todo aquel que me haya echado de menos y espere por mí. Les prometo llegar a cada uno de vosotros y darles las mismas cosas de las cuales vuestros corazones han estado sedientos después de tanto tiempo. Yo les daré conocimiento acerca de vuestra Fuente, acerca del mundo al cual han llegado y hacia donde aspiran retornar. Yo les ayudaré a reencontrarse con vuestro primer amor y a ofrecerles el conocimiento sobre el Sendero, el cual les llevará a la Casa de vuestro Padre en los Cielos.

No crean en aquellos que afirman que hay algún reino aquí u otro allá. No crean a aquellos que hablen de construir dicho Reino en el mundo externo indiferentemente del nombre que evoquen para el reino de los Cielos en la Tierra ( Comunidad o Comunión – Nota deTraductora).

Ustedes no necesitan ir hasta el otro extremo de la India, América o el Tíbet para encontrar este reino. El reino de los Cielos es el estado de vuestra conciencia. Y al lograr un cierto nivel en la evolución de la conciencia, acceden a este reino de los Cielos. Esto es difícil de entender, de modo que les pido confiar en mi. Tomen mi mano. Sosténganla firmemente y yo les mostraré el camino a este Reino, cuya entrada se encuentra al interior de vuestro corazón. Solo que primero tendrán que renunciar a aquellas imperfecciones sostenidas al interior de vuestros corazones y que les impiden verme, incluso cuando me presento frente a vuestros ojos. Ustedes no podrán verme hasta tanto no se hayan liberado de la carga que llevan sobre vuestros hombros. Esta carga no es otra cosa más que las ataduras a vuestro mundo circundante.

Ahora les ofreceré un ejercicio. Prometánme practicarlo a diario.

Todos los días visualicen una Luz radiante justo frente a ustedes. Sientan el deseo de unirse a dicha Luz y de hacerse uno e indivisibles con ella. Quizás esta Luz les queme y no puedan acercarse a ella porque hay algo en vosotros que no les permite encontrar el estado inherente a vuestra propia naturaleza – el estado de la Luz, el Fuego y la Llama.

Piensen en lo que les impide lograrlo. ¿Qué hay en vosotros que no sea de la Luz? Ustedes no necesitan liberarse de todas vuestras imperfecciones de inmediato.

Encuentren solamente una restricción, la cual, en vuestra opinión, la mayoría de las veces, les impide manifestar vuestra verdadera naturaleza.

Si no logran saber cuál es dicha restricción, mediten o pregúntenme y yo les diré cuál es esa. Esta se manifestará en vuestra vida y desearán liberarse de ella.

Ustedes deben desear liberarse fervientemente de ese mal hábito o imperfección, para lo cual podrán pedirme constantemente a través de vuestras oraciones con el fin de ayudarles a vencer esta imperfección. Simplemente podrán pedir u orar. Y llegará el día cuando puedan liberarse totalmente de ese mal hábito o imperfección y luego, podrán proceder a liberarse del siguiente.

Sirvánse entregarme todas vuestras imperfecciones. Pidan y yo les daré. Y no habrá nada en vosotros que les impida verme justo frente a ustedes. Solo tendré que llevarles de la mano al reino de los Cielos, usando ese código secreto, el cual está oculto en un lugar sagrado dentro de vuestro corazón.

Nos volveremos a reunir hasta que sea el momento.

Volveré de nuevo a vosotros hasta que puedan escucharme y sentir mi Amor.

YO SOY Jesús, vuestro amigo y hermano en el Sendero.