Heavenletters™ Nº 2060: Acercando la Tierra más al Cielo


COMUNIÓN – 26 de junio del 2006

Heavenletters™ Nº 2060: Acercando la Tierra más al Cielo

Traducción: María-luz Martín - lzmartin@hotmail.com

Edición: Anita Manasse - estrellam@sion.com


El CIELO está aquí para alcanzar a cada alma en la Tierra con el propósito de despertar:

* Nuestra conexión con Dios*

* Nuestra confianza en nosotros mismos *

* Nuestro conocimiento de ser merecedores por igual ante los ojos de Dios.*

* Paz en la Tierra*

Dios siempre nos está acercando a Él.


DIOS Dijo:

Buscad la comunión Conmigo; este es el propósito de todas las prácticas, y de todas las religiones – la comunión con Dios. La comunión mutua, amados. Si solo fuese con una parte, seria Media comunión, y Media comunión es solo una mitad. La corriente que está fluyendo infinitamente, es comunión.

Comulgar conmigo es tomar conciencia de algo más grande que ustedes mismos. Es el conocimiento de la Grandeza que yace dentro de ustedes. La Grandeza mora en el centro de sus corazones.

Comunión es escuchar y hablar. Ustedes son los destinatarios del mensaje; y también son el conferenciante. Un círculo es contiguo, o por el contrario, no seria un círculo.

El receptor del mensaje habla, y el hablante escucha. Sus individualidades son liberadas, y eso es misericordia; es misericordia de la pequeñez. La miopía se convierte en hipermetropía, y aún así, ustedes miran hacia dentro. Ustedes le dan la vuelta a un bolsillo; es lo mismo si que lo hagan hacia dentro, o hacia fuera. Percibir con la vista se convierte simplemente en percibir. No existe ni lejos, ni afuera, y cuando así ocurre, tampoco existe, en. Solo queda la noción de algo que resuena a inmensidad. Todo ello es estar jugando con uno mismo.

La mayor parte de vuestras vidas ustedes han estado saliendo fuera a jugar. Sus juegos han sido variados. Aunque no existe lo externo, ustedes entran adentro. Es ya hora de dejar los juegos al aire libre y de jugar en el interior. Y es entonces, cuando ustedes descubren que el interior es realmente inmenso; es la Inmensidad en si misma. Ustedes bajan caminando hacia la Eternidad. No hay nada con lo que tropezar, ni rodillas que despellejar, ni pelotas de baloncesto que coger ni que lanzar. Ustedes entran en la célula de un átomo y descubren el Todo. Desde el ojo de una aguja, por así decirlo, ustedes se introducen en la Inmensidad.

La inmensidad siempre estuvo ahí, y ustedes han estado siempre en ella. Ustedes han estado muy ocupados jugando para darse cuenta. Y ahora al detenerse y tomar un descanso de Dios, es cuando se dan cuenta. Ustedes opinaron que el mundo era un campo de juego genial, y ahora van y encuentran otro mejor, mucho mejor, e infinito, que no está vallado; tan solo una continua llanura rica en Plenitud de la Nada, lo cual es equiparable a Totalidad. No importa si no entienden ni una palabra de lo que les digo. Simplemente sepan que ustedes están viniendo conmigo.

Les tomo de la mano; no necesitan el suelo bajo sus pies, ni necesitan paredes para guiarles; tienen Mi mano, y no van con los ojos vendados, solamente pasa que aún no han abierto los ojos. Tampoco van a caerse por un barranco; acabarán cayendo en la Inmensidad. Estarán a la altura de si Mismos. No hay límites por encima: no hay límites. Ustedes son ilimitados, y están a punto de descubrirlo; no en teoría, sino en realidad.

Ustedes están dejando atrás la Gran Línea Divisoria y se están introduciendo en la Gran Unicidad. Puede que lo hayan considerado como un espacio vacío, lo cual es verdad, ya que esta vaciado de todo excepto de Grandeza. Ustedes consumen Grandeza y son consumidos por ella. Sus corazones están henchidos de Grandeza que irrumpe en aún más Grandeza, al igual que mi corazón al explotar de felicidad y llevar a cabo la Creación. El Amor único va consiguiendo penetrar en el amor universal. Ya no existe el amante ni el amado; hay amor Grandioso. La esencia del amor se esposa consigo misma, y da a luz a un amor tan extraordinario que no existe un nombre para él, aparte del Mío. Llamad a este estado de Amor tan “sin estado”, Dios; Amor Aplastante. El Dios de la no palabra; el que no dice Nada y el Dios que dice Todo sin pronunciar una sola palabra. En un principio la palabra era Dios, y no había nada más que decir; No había nadie que escuchase, y sin embargo, a Dios se le oyó y vinieron las dimensiones, que no obstante, no tenían dimensiones. Nada fue cambiado, solamente nació la percepción, y una cosa llevó a la otra, condujo a ustedes, condujo a Mí.

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Gloria Wendroff, Supervisora

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