El Águila y el Cóndor- parte 3


Gracias Anita Manasse!!!
El Águila Y El Cóndor – Parte 3

Una Historia Verdadera De Un Inesperado Viaje Místico

© Copyright 2007 – Jonette Crowley

Todos los Derechos Reservados

Center for Creative Consciousness

www.theEagleandtheCondor.com

Ganadora del premio 2007 COVR Book Award

Finalista en el premio de Mejores Libros Nacionales 2007

Traducción: Anita Manasse – estrellam@sion.com

19 de abril, 2008

CAPITULO 17 – EL ESPÍRITU DEL AGUA

Nuestra primera meditación grupal en el Perú fue en una amplia choza con techo de paja, iluminada románticamente con velas y ubicada en la selva tropical en el borde de la propiedad de la posada. Frecuentemente esta choza era utilizada por grupos que experimentaban con ayahuasca y otras plantas psicotrópicas sagradas de la jungla. Nosotros hicimos nuestras meditaciones sin plantas, pero entonces tenemos a mis guías espirituales Águila Blanca y Mark que nos ayudan. En la primera meditación guiada, conectamos nuestros pensamientos a los Guardianes Inca de las Cuatro Direcciones, a los que muchos de nosotros habíamos experimentado en mi casa la noche que el Jefe Woableza habló. Veinte humanos se reunieron, pero estaban junto a nosotros incontables cantidades de guías, maestros y sabiduría.

Águila Blanca nos había dicho que una misión importante para nuestra estadía en el Amazonas era la de utilizar el poder de esta formidable cuenca de río para sanar las aguas de nuestro planeta y dentro de toda cosa viviente. Semejante tarea tenía sentido para mí basada en un libro del investigador japonés Masaru Emoto. Él fue capaz de fotografiar cristales de agua individuales y demostrar la diferencia en la estructura cristalina entre el agua de corrientes puras, limpias y el de lagos contaminados. Los primeros mostraban los patrones como de copos de nieve flojos que uno podía esperar. El agua contaminaba se fotografiaba como cristales desfigurados, feos, no simétricos. Emoto fotografió diferencias similares en cristales de agua individuales en ampollas derramadas con amor, comparado con agua que recibía energías e intento negativos. Su trabajo demuestra que el pensamiento y la intención pueden alterar la estructura de cristales de agua.

De esto se deducía que si nosotros podíamos bendecir el agua del sistema de ríos más grande en el planeta, e imaginar que la divinidad se expandiese a todos los ríos, lagos, hielo y océanos, nosotros le estaríamos brindando un gran servicio a la Tierra.

Aquí Mallku demostró su conexión extraña con nuestro trabajo. Sin saber que habíamos planeado una ceremonia de meditación para la “Sanación de las Aguas”, él me informó que había organizado para que nos embarquemos en una canoa motorizada para subir por uno de los pequeños subfluentes del Río de Madre de Dios a la puesta del sol de esa noche.

Cuando habíamos navegado bastante por el angosto cause de agua, el barquero apagó el motor. Yo canalicé una meditación mientras flotábamos corriente abajo hacia el río principal. Era humorístico el tratar de meditar mientras agachábamos nuestras cabezas para evitar las ramas bajas. Varias veces nos atascamos en el barro con el fondo del bote, mientras que el barquero trataba de permanecer quieto y nos maniobraba de regreso al flujo. De hecho nadie salió largando la risa, aunque varios que intentaban meditar, estuvieron cerca. Bill Austin hizo notar que cada uno “positivamente era un santo por no reír, y nunca siquiera se nos dió crédito por ser tan buenos”.

Las energías sanadoras eran sublimes mientras íbamos a la deriva acompañados por el sonido de pájaros e insectos, y las palabras canalizadas de Mark. Tocamos a la fuerza vital del agua. Mientras dejaba colgar mis manos dentro del agua, yo podía sentir el hormigueo con la vitalidad de la vida. Los Andinos creen que todo el mundo consiste de energía viviente. Nosotros estábamos en el río para conectarnos con la misma.

Para el momento en el que nos fusionamos de nuevo con el río principal desde su subfluente poco profundo, el anochecer se había introducido al cielo del crepúsculo. Mallku y los dos barqueros locales estaban nerviosos. El navegar con un bote sin luz río arriba de noche no era su idea de diversión. Cuando regresé a la orilla, hubo una cierta duda que se introdujo: “¿Realmente hemos logrado algo con nuestra meditación?” Mi voz interior me dijo que todo estaba bien. “Simplemente tienes que estar presenta y desempeñar tu parte”.

Aquella noche en la jungla peruana, era mi turno de estar agotada. No estaba centrada después del proceso de meditación en el agua, sintiéndome como si hubiese tomado demasiados vasos de champaña. Evidentemente daba la impresión de estar desorientada porque Henriette Reineke y otros se ofrecieron como voluntarios para hacerme una cierta sanación energética a fin de ayudarme para enraizarme. También tuve la ayuda de nuestro médico de la expedición, Yolanda Groeneveld, que vino a nuestra choza para hacerme acupuntura. Yo fui la que se fue a la cama totalmente vestida a las 6 p.m.

Mientras estaba acostada ahí, sentí como que había atravesado un nuevo nivel de percepción consciente. Esa noche mis visiones mostraron que había entrado a un nuevo mundo, en donde podía ver la marea y el flujo de energías divinas antes de que las mismas se convirtiesen en forma.

Durante los próximos días apenas podía tocar una cosa viviente sin tener que retirar mi mano porque la energía proveniente del objeto era demasiado intensa. Yo experimenté la energía de la fuerza vital incluso en las cosas inanimadas.

FLUJO

El río nos retuvo por un día adicional. Una capa de nubes constantes cubría el aeropuerto, cancelando todos los vuelos de llegada y salida de Puerto Maldonado. El grupo siguió estando de buen humor. Todo el día estuvimos sentados en el piso de la terminal atestada, esperando que el tiempo cambie para poder volar a Cuzco tal como estaba programado. No sucedió. Ese día no hubo vuelos que llegasen o partiesen.

Mallku encontró un hotel decente para nuestra corta parada no anticipada. Entre la inscripción y salir en busca de pizza y lasaña, yo canalicé una notable meditación sobre el “Flujo”, que fue de ayuda.

Bienvenidos nuevamente viajeros, este es Mark. Encuentren dentro de sus venas el Espíritu del agua. Avancen hacia la Unidad con el Flujo. Experimenten el flujo intemporal de su respiración, de su sangre, del agua en el mundo, de las nubes en el cielo. Dejen ir la permanencia para hacerse Uno con el Flujo.

Cuanto más se convierta el Flujo en una presencia en su vida; con tanto mayor poder crearán las visiones que desean. Ustedes pueden pensar que el Flujo simplemente es el espacio entre señales permanentes, un aspecto sin importancia que los lleva de un evento hacia el próximo. Por favor considérense a si mismos como Flujo, como movimiento; su respiración es líquida, sus pensamientos son líquidos, su estado de ser es movimiento por si mismo. No hay una cosa tal como seres estáticos.

En las próximas semanas estarán experimentando portales entre lo físico y lo espiritual. Van a ser capaces de comprender y experimentar el espíritu en la materia y la materia en el espíritu. El Flujo es la línea entre el espíritu y la materia. A medida que dominan el Flujo en su vida van a comenzar a transferir su mundo basado en materia hacia lo que es la comprensión de lo que es espiritual. Entonces el Flujo, que es el límite de cada uno, se disuelve y tendrán el espíritu y la materia como Uno.

Pongan su atención en su plexo solar, esa zona debajo de sus costillas, tocándolo. Desde el chakra del plexo solar ustedes perciben al mundo como blanco y negro; como eventos individuales; como sólido. Sin embargo su corazón conoce el mundo de la Unidad; conoce al mundo más allá de la forma. Sientan el Flujo mientras visualizan la inspiración y la exhalación desde su plexo solar. Luego dejen ir eso, y no sientan diferencia entre la entrada y salida. Esto abre su bloqueo mayor frente al flujo, lo cual es su forma de procesar en blanco y negro la vida.

Así que primero inhalen y exhalen... luego respiren simultáneamente... hacia dentro y fuera al mismo tiempo; en una forma que no puede ser comprendida lógicamente. Respiren en todas las direcciones desde su plexo solar – no simplemente al frente. El Espíritu del Agua con el cual se han conectado anoche en el río es también el Espíritu del Flujo; pidan su ayuda. Ustedes podrían imaginar las olas llegando a la costa mientras que otras se alejan. Todo es perfecto; todo está fluyendo.

Ahora dejen que el sentimiento se expanda a través del resto de su cuerpo, hacia arriba y abajo hasta que un suave ritmo comienza a establecerse entre ustedes y el mundo externo. Su forma comienza a suavizarse, su ser, sus expectativas, sus pensamientos, todos se suavizarán. A medida que esto se produce, noten como se fortalecen. No hay cualidades duras alrededor de ustedes; solamente una corriente en todas las direcciones. Ahora no hay reglas. Conéctense con el Gran Río del Amazonas, el río de la vida. A medida que dominan esto, ciertamente están viajando por el borde entre la materia y el espíritu. Permítanse conocer al Espíritu tan bien, cada parte del mismo, como conocen la materia física. Tanto de lo que experimentarán en los Andes sagrados requerirá de esta nueva percepción. Imaginen que las anteojeras son quitadas para que puedan conocer las cosas en forma distinta. Conozcan al mundo como un flujo sin tiempo, como para que se puedan sentar en una roca en Machu Picchu y sentir el pasado y conocer el futuro. Permitan que su conciencia se reorganice en una forma que fácilmente capta el total en lugar de solo una parte, el flujo más bien que el evento. Esto requiere de un ajuste distinto en su mente.

Comiencen a estar cómodos con el infinito.... el agua, el tiempo, las nubes, el aire.... cualquier cosa que fluya. Observen cómo el Espíritu penetra en ustedes. ¿Cómo se siente ahora su centro cardíaco? ¿Cómo ha cambiado? Invoquen este flujo – este movimiento simultáneo de entrada y salida. No se trata de dar o tomar; es dar y tomar. Es entrada y salida, todo al mismo tiempo. Sientan como su vida se va soltando.

Durante los últimos pocos minutos escuchen a su Presencia, su Dios Interior. Los poderes en este mundo son el viento y el agua. La razón por la que son poderosos es porque se mueven. Imaginen que están escuchando, que las experiencias de las próximas semanas les llegarán con facilidad. Imaginen que al hacer esto se están abriendo a tanto más. Tanto mas....

Este es Mark. Gracias.

EL CHAMAN SANADOR

En nuestra última mañana en el Amazonas, me desperté sintiéndome enferma y ligeramente afiebrada. Con gentil preocupación Mallku abrió su bolsa medicinal de chamán y me indicó que me pare con mis ojos cerrados. Sacudiendo sus matracas Amazónicas y cantando una invocación especial, él ejecutó una ceremonia de sanación. Yo había leído acerca de tradiciones sanadoras Andinas, así que por lo menos estaba advertida. Yo recordé dos prácticas fuera de lo común de mis lecturas. Primero que un chamán podría usar un conejillo de las Indias para el diagnóstico y adivinación. Él abofeteará al paciente repetidamente con el conejillo de las Indias hasta que el animal expire. Luego el chamán efectuaría una autopsia para descubrir la causa de la enfermedad del paciente. La segunda práctica sanadora acerca de la que había leído, se produce cuando un chamán toma una bebida fuertemente perfumada de agua bendita y lo escupe al paciente. Gracias al cielo yo solo estaba un poco indispuesta y Mallku no tenía un conejillo de las Indias a mano. Yo solamente obtuve el rociado superficial fragrante que él me escupió.

A todos nosotros nos encantó estar en el Amazonas. Fue una introducción gentil para la fuerza de los Andes. Al día siguiente el tiempo en Puerto Maldonado otra vez fue demasiado malo como para que llegasen aviones. Nuestro grupo pasó largas horas en la terminal esperando, comprando baratijas en los kioscos y tomando cantidades de té. Finalmente las nubes se abrieron lo suficiente para que un avión pudiese despegar. Afortunadamente, gracias a los esfuerzos extraordinarios de Mallku, estábamos en él. Aunque el vuelo fue corto, era agitado y problemático. Apareció un agujero momentáneo en las nubes; nuestro avión se deslizó entre los picos de las montañas y bajó estrepitosamente a la pista de aterrizaje del aeropuerto de Cuzco. Una mirada a la cara cenicienta de Mallku me bastó para saber cuan afortunados éramos de estar sanos y salvos en tierra firme.

Mi esposo, Ed, y dos más no vinieron al Amazonas pero se encontraron con nosotros en el aeropuerto de Cuzco para unirse al grupo para el resto del viaje. Realmente estaba excitada de ver la sonrisa en la cara de Ed cuando corrí a través del gentío para saludarlo con un gran abrazo de bienvenida. Sin embargo mi corazón sintió, que al darle la bienvenida a Ed, le estaba diciendo adiós a Mallku y al amor que sentía por él en mi alma.

CAPÍTULO 18 – EL SENDERO DEL INCA

En el aeropuerto había un bus que nos esperaba para llevarnos por caminos serpenteantes desde los 10,900 pies de altura de Cuzco hacia el así llamado “Valle Sagrado” que se encontraba debajo. Ahora había llegado el momento para embarcarnos en el viaje que habíamos estado esperando: una caminata de cuatro días hacia Machu Picchu por el Sendero del Inca. Nuestro grupo tuvo una noche en un agradable hotel en donde organizamos nuestro equipo en bolsos marineros o talegos que eran transportados por los porteadores y mochilas que llevábamos nosotros. Reuniéndonos, invocamos a Águila Blanca para recibir sus palabras antes de comenzar nuestra caminata.

BENDICIONES DE ÁGUILA BLANCA

Este es Águila Blanca. Se nos ha llamado para dar las Bendiciones del Sendero. El Águila Blanca es la imagen norteña del Cóndor. Juntos, el Águila y el Cóndor, nos encontramos para traer mensajes de los dioses. Ahora les pedimos que inclinen sus cabezas para que las energías de sus chakras de la corona se puedan fusionar. Sus Cristianos han pensado que una cabeza inclinada significa el sometimiento a su Dios. La verdad de la cabeza inclinada es que conecta los chakras corona del grupo. Así que inclinen sus cabezas y sientan que su poder se toca, cabeza a cabeza. Reciban la energía. Ustedes están tejiendo la conciencia de la Unidad. Tráiganla a través de su columna, bajando por sus pies hacia dentro de la Tierra. Dejen que fluya de todos ustedes. La bendición pasa a través de sus pies y penetra al sendero. Es la energía de ustedes la que bendice su sendero.

En nuestros tiempos juntos, ustedes soñarán un viaje para el futuro de la humanidad. El sendero ha sido hollado por miles de pies durante miles de años. El sendero por el que caminarán no es de piedras de los Incas; es un sendero de estrellas. En todo momento estén conscientes de recibir de las estrellas, conectando con todos los otros seres estelares y con los corazones de la humanidad. Estén conscientes de conectarse con los corazones de los animales y las plantas, los corazones de las aguas y las piedras. Les pedimos que entren a un mundo chamánico. Cuando desean poder, cuando desean introspecciones... conéctense con el Águila Blanca del Norte y con el gran Cóndor de los Andes. Invoquen a los ancestros para que caminen al frente, hombro con hombro, y detrás de ustedes.

Nosotros pedimos las bendiciones para su viaje de parte de la Pachamama – Madre Tierra. Sientan como ella eleva sus bendiciones hacia su alma. Pedimos las bendiciones de nuestra Hermana Luna y todo lo que ella controla. Pedimos las bendiciones de nuestro gran Padre Sol y del Sol Cósmico más allá, y del Gran Espíritu, el Todo Lo Que Es. Por vuestras humildes acciones bendigan sus ancestros y obsequien a sus descendientes en este círculo de vida. Que cada paso que den los lleve de regreso a ustedes mismos. Este es Águila Blanca con nuestro hermano el Cóndor. Les brindamos grandes bendiciones.

LA EXPEDICIÓN COMIENZA

Después de un corto viaje por bus, nuestro grupo de veinte fácilmente desembarcó en la cabecera de nuestro sendero para nuestra caminata a través de las montañas hacia Machu Picchu. Era significativo que nueve de nosotros habíamos estado juntos en los Himalayas. En cierta forma este viaje de los Andes era la otra mitad de nuestra misión espiritual en Nepal.

Los Incas pensaron que el Valle Sagrado del Río Urubamba era un reflejo de toda la Vía Láctea. Esto coincidía con la bendición de Águila Blanca de que nosotros íbamos a caminar por un sendero de estrellas. Así que mientras nuestras botas pisaban las piedras bien desgastadas, nuestras almas estuvieron caminando por la Vía Láctea.

La antigua gente Andina eran ingenieros asombrosos. El Imperio Inca, que se extendía para incluir la mayor parte del largo de América del Sur, era entretejido con un amplio sistema de más de 14,000 millas de senderos. Estos eran solamente senderos para peatones, ya que los Incas no empleaban la rueda. La grandiosidad de los picos Andinos cubiertos por la nieve y el suave marrón de las colinas en la época de sequía, transportó nuestras conciencias hacia muchas dimensiones a la vez

El primer día era árido y fresco, la escalada fue fácil. Después de todo, los porteadores llevaban el equipo. Nosotros llevábamos solamente nuestras mochilas. El suculento y filoso pasto del desierto bordeaba el sendero, mientras que paisajes de las montañas lejanas de la cadena Vilcanota saltaron espectacularmente a la vista. Nosotros amamos especialmente el pico cubierto de nieve – Verónica (conocido por la gente del lugar como Wakay Willka), el cual dominaba desde lo alto al valle, desde una altura de más de 20,000 pies.

MUJER TERNERA DE BÚFALO BLANCO

Durante una parte del primer día del Sendero del Inca, caminé junto a Josh Roach, el brillante hombre filósofo de unos treinta años, con el que he tenido una conexión espiritual especial desde el primer momento en que nos conocimos. Cuando durante nuestro primer encuentro le mencioné a Josh el poderoso portal en Ama Dablam en los Himalayas, él espontáneamente sintió las energías activas en su corazón. Él tenía una forma única de experimentar dramáticamente mi campo energético y yo el suyo.

El paisaje Andino por el cual caminábamos esa tarde estaba parcialmente cubierto por árboles de eucalipto, que prosperaban en el aire elevado, seco. Sus hojas llorosas y la fragancia inconfundible me recordó mi caminata mágica en el Bosque de Eucalipto Azul en Australia, hace dos décadas atrás, en donde encontré a la Mujer Espíritu de cabello plateado. Le conté a Josh acerca de esa experiencia mística anterior y describí a la mujer. “Ella usaba solamente blanco y tenía la más hermosa cara, sabia. Sus ojos se vieron acentuados por cabello platino largo, abundante, cayendo sobre sus hombros hasta la mitad de la espalda”. Yo compartí con él cómo ella me indicó que tenía que avanzar sin mi equipo y sin un sendero definido por el que seguir. Sus palabras, Su sendero se hace al caminar, aún siguen siendo una orientación para mí hoy en día.

El relatarle a Josh acerca de mi visión en el Bosque de Eucalipto Azul me llevó nuevamente hacia esa realidad alterada. Sentí como si estuviese de regreso en la parte despejada de Australia con la mujer etérea sentada en su roca. Repentinamente, fui golpeada por una onda energética de conocimiento, disparada por un estallido cósmico de la verdad. Me agarré de los brazos de Josh para no caerme ya que mis rodillas se aflojaron debajo de mí. El reconocimiento se derramo a través mío en un estallido momentáneo. ¡Instantáneamente supe quién era la mujer con el cabello blanco plateado! “¡Ella es la Mujer Ternera de Búfalo Blanco!” proclamé excitadamente a Josh. Yo la conocía como una figura legendaria, amada por tantos Nativos Norte Americanos.

Más aún que eso, en un golpe eléctrico de reconocimiento, ¡yo supe que yo era ella! Incrédulamente le dije en forma abrupta a Josh: “Oh mi Dios! Yo soy ella y ella soy yo!” El conocimiento se grabó en forma, en una comprensión repentina mucho más grande que palabras. En el chispazo de un momento, mi identidad anterior se hizo obsoleta.

En una forma por demás asombrosa, Josh literalmente compartió mi experiencia. El la describió: “Inmediatamente después de la comprensión... se produjo un intercambio entre nosotros de una energía muy cálida y poderosa del chakra cardíaco... la energía irradió a través de los meridianos de mi cuerpo mientras estábamos fuera del tiempo durante esa experiencia. Yo fui cautivado por la visión más asombrosa... no una visión de meditación, ni un pensamiento imaginario, pero frente mío estaba la Mujer Ternera de Búfalo Blanco, superpuesta sobre Jonette... como si las dos figuras en realidad eran una sola. Simultáneamente, mientras estaba presenciando esto, Jonette presenció su propia actualización, de que ella era la Mujer Ternera de Búfalo Blanco”.

Con lágrimas en los ojos Josh y yo nos abrazamos. La verdad estaba puesta. Contra toda mi lógica, me penetraba que la aparición que había visto en Australia era la Mujer Ternera de Búfalo Blanco, y más significativo aún – que ella era yo.

Mientras continuaba caminando por el Sendero del Inca al lado de Josh, yo observaba nuevamente la Mujer Espíritu en mi visión interior, tal como la había visto veinte años atrás. Esta vez giró toda su cara hacia mí y me sonreía. Josh también sintió ese reconocimiento de parte de ella. Ella estaba contenta que después de dos décadas, finalmente sabía la verdad acerca de mi misma y de ella. La verdad hubiera sido demasiado grande para que yo la considere, mucho menos que la acepte si me hubiera llegado en una forma menos dramática y menos física. Frecuentemente sé que algo es cierto porque me da piel de gallina, o “truth-bumps” (N.d.T. chichones de verdad). Esto era piel de gallina pero por un millón. Toda mi resistencia lógica frente a lo que el Espíritu me estaba presentado fue instantáneamente reventado en pedazos por esta revelación.

Mi amigo de los Sioux de Lakota, el Jefe Woableza, que fue el primero de comentarme la antigua profecía del Águila y el Cóndor, también me contó la historia de la Mujer Ternera de Búfalo Blanco. De acuerdo a la leyenda, ella fue la gran Mujer de Medicina que trajo las enseñanzas espirituales y la pipa sagrada a la gente Sioux hace unos 500 años atrás. Ella era reverenciada y se le dió el nombre de Ternera del Búfalo Blanco, el animal más raro y sagrado para al gente de las Grandes Planicies. Como un Sioux Lakota, Woableza y sus estudiantes de la Mujer Ternera de Búfalo Blanco.

El espíritu de Woableza viajó conmigo esa tarde. Cuando le comuniqué a su espíritu la revelación que había tenido de que yo soy la Mujer Ternera de Búfalo Blanco hoy en día, escuché en mi mente su respuesta de hecho, “Yo sé”.

Quizás esto es lo que significó cuando una voz interna me dijo dos años atrás que “Woableza es tu estudiante”.

Mientras tanto, en el Sendero del Inca, todos nos detuvimos en un pequeño enclave de casas para descansar y conseguir agua. Mujeres del lugar estaban de cuclillas en el suelo al lado de la senda. Ellas exponían para la venta, sobre sábanas, botellas de agua y latas calientes de Coca. Mallku compró un vaso de chicha, la bebida nativa, espumosa, de los Andes. “No es seguro para que ustedes lo tomen”, le advirtió a aquellos que querían probarla. Cerdos, perros y niños descalzos, que empezaban a caminar, gateaban entre los pies. Los “servicios” estaban en el campo – sea donde sea.

Aún conmocionada y transformada por la revelación de la Mujer Ternera de Búfalo Blanco, compartí con el grupo mi experiencia. Ellos pudieron sentir cuan trascendental esta introspección era para mí. Mi hermana, Erin, interpuso ligereza, “Jonette... Águila Blanca... Mark... ahora Mujer Ternera de Búfalo Blanco. No puedo esperar a contarles a nuestros hermanos esto!”

Esa noche medité, acurrucada dentro de mi bolsa de dormir. Aún visualizaba a la mujer con el largo cabello blanco como separada de mí, aunque intelectualmente aceptaba la verdad de que éramos una y la misma. ‘Yo estoy aquí y ella es yo”. Mientras seguía con mi enfoque en ella, comencé a experimentar que estábamos caminando la una hacia la otra. Paradas frente a frente y sosteniéndonos de las manos, ella y yo comenzamos a girar y girar y girar, convirtiéndonos en una espiral de estrellas que nos elevó hacia los mundos más elevados. Ahora somos una.

Traté de abrazar la energía y el poder de la Mujer Ternera de Búfalo Blanco, aunque desesperadamente buscaba las respuestas a las preguntas: “¿Qué es lo que esto representa para mí? ¿Qué se supone que yo haga con este conocimiento?” La introspección llegó sin un manual para ‘saber como’.

TRES ESCALONES DE CRECIMIENTO

Yo he notado que hay tres escalones por los que atravieso siempre cuando hago un salto cuántico espiritual: El primero es reconocimiento; el segundo es aceptación; y el tercero es la unión de mi nuevo poder con una misión nueva o más grande. En este caso, el reconocimiento se produjo en el Sendero del Inca con la realización impactante de que yo soy la Mujer Ternera de Búfalo Blanco. El segundo paso, la aceptación, se produjo a medida que todo penetraba. Era importante para mí el ser neutral al aceptar mi conexión con la Mujer Ternera de Búfalo Blanco. Era tan equivocado el que yo pensase, “¿No es grandioso esto?”, como lo era el sentir, “Oh, no, no es posible que sea yo”. Yo no sería merecedora de mis experiencias místicas si yo dudaba de ellas. El saber en si mismo no presentaba duda; la traducción de lo que iba a significar en mi vida era imposible de conocer. Al recordar a mi Pa como el Quinto Buda, me capacitó para considerar que realmente podría ser la Mujer Ternera de Búfalo Blanco, dado que evidentemente un linaje espiritual extraño corre por nuestra familia.



El tercer paso para integrar el crecimiento, que era el de usar la nueva habilidad y poder para enfrentar una necesidad o una misión, aún estaba por venir. Para mí, las nuevas habilidades espirituales nunca se dan a conocer antes del momento en que las necesite. Cuando avanzo y confío, los dones y las habilidades están ahí en el instante en que se comienza una misión. Todo lo que sabía era que la aceptación de ser la Mujer Ternera de Búfalo Blanco llegó porque dentro de poco me iba a enfrentar una misión espiritual que podría requerir de sus habilidades.



Yo creo que las respuestas a nuestra espiritualidad descansan en el presente y en el futuro, no necesariamente en las formas del pasado. No me corresponde canalizar a la Mujer Ternera de Búfalo Blanco o sumergirme en las formas tradicionales de los Nativos Norte Americanos. Aunque los mitos de los Americanos Nativos casi la han hecho una diosa, de verdad era ella una mujer humana con el don del conocimiento. Ella traía mensajes relevantes para su gente nativa. Aquellos de nosotros que estamos despertando en esta época estamos logrando la misma cosa para nuestra gente.



Solamente dos cosas en mi vida se han presentado con semejante explosión física de conocimiento. En primer lugar, el darme cuenta incluso antes de verlo directamente a él, que Mallku era la contraparte masculina de mi propia alma – mi llama gemela. En segundo lugar, de que yo soy la imagen actual de la Mujer Ternera de Búfalo Blanco. Estas revelaciones irrumpieron como meteoros en mi mundo. Ellas colisionaron con, y destrozaron, tanto de lo que había pensado era la verdad acerca de mi misma. Las ideas no habían podido llegar en forma gentil; de otra forma yo nunca las habría aceptado como siendo la verdad. Dos realizaciones que alteraban mi vida vinieron juntas a medida que hollábamos el Sendero del Inca. Por alguna razón se habrán tenido que manifestárseme.

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