LAS ENSEÑANZAS DE BUDA y TAURO



LAS ENSEÑANZAS DE BUDA y TAURO

Por Isabella di Carlo


En Tauro se recibe el mayor impulso espiritual del año, si como grupo estemos conscientes de las notas calve del trabajo, la oportunidad será aprovechada al máximo. Que así sea y cada uno cumpla su parte.


Para acceder a una mayor comprensión de la inmensa oportunidad espiritual de Wesak es deseable comprender, en algún grado, la relación entre:

1. Invocación y Evocación,

2. La enseñanza de buda sobre la transmutación del Deseo

3. La oportunidad que ofrece Tauro, y

4. La importancia del trabajo de Meditación Grupal.

1. INVOCACIÓN Y EVOCACIÓN

La invocación de ayuda, guía, protección, a una instancia superior es posiblemente el común denominador del hombre en todas las épocas, tradiciones, geografías y culturas. Hemos estado “pidiendo” desde el comienzo de los tiempos. Invoca el chamán en su danza para traer la lluvia; invoca el cristiano del siglo XIV cuando pide que su familia se salve de la peste; invoca un ateo del siglo XXI cuando pide la curación para su hijo con leucemia. Lo que varía según nuestro grado de consciencia, es el cómo y qué invocamos, más que el hecho en si de la presencia de la actitud invocadora.

Cuando la petición asume el carácter de una negociación, como ocurre en las penitencias y las promesas, la comprensión es tan limitada que casi podríamos decir que es nula. Dios es reducido al nivel de mezquindad humana el que sólo se cierra un trato si se atiende a un interés egoísta. Cuando la invocación tiene un nivel mayor de confianza como en la propuesta que ha alcanzado un boom masivo de difusión y ventas, la propuesta de emplear la Ley de Atracción de la película EL SECRETO, la comprensión ha aumentado, pero sigue estando atada al deseo. Se pide para satisfacer anhelos, sueños personales, ansias de tener, de conquistar. En esa etapa no está aún claro lo que decía la Madre Teresa: “Se han derramado más lágrimas a causa de las plegarias que reciben respuesta que a causa de las que no la reciben.” En el siguiente estadio se ha encrnado la enseñaza espiritual de Tauro, se está transmutando el deseo en ardiente aspiración, el fuego del corazón permite que sea el ser, el alma, ese nivel de nosotros que nos conecta a lo real quien oficie y ya no hay peticiones, invocaciones que puedan perjudicar pues lo que se invoca tiene que ver con las virtudes, con la esencia, con los valores universales: se invoca una mayor conexión con la luz de la mente superior, con la verdad; se invoca encarnar grados mayores de amor y comprensión para servir mejor; se invoca fuerza y claridad para hacer de la vida algo bello y útil a los demás.

Comprender desde donde invocamos es realmente importante para realizar el único trabajo que nos lleva a lo real, a realizarnos, para encarnar la enseñanza de Buda y convertirnos en faros de luz, llamas de amor, mensajeros de la libertad.

La invocación está al alcance del hombre de nuestros días, como nunca antes pues la mente está hoy más despierta que nunca, nos falta abrir el corazón. Si la mente se dirige al bien mayor, es decir si hemos nacido a nuestra nota superior, a nuestra real humanidad (si hemos ascendido de las aguas del deseo al fuego de la aspiración) evocaremos un respuesta de tal dimensión que el sueño de una cultura de la paz será superado por una realidad aún más bella: una tecnología al servicio de la vida, una educación que enseñe los valores esenciales, una psicología y medicina del alma, una política basada en al honestidad, la integridad y el deseo de servir, serán algunas de las notas de esa cultura que desde el comienzo de los tiempos nos aguarda.

“Llamad y se os abrirá, pedid y se os dará” decía Cristo y llevamos siglos pidiendo… quizás ahora comencemos a pedir bien, y la evocación pueda ser y sea.

El trabajo de servicio de las meditaciones de Luna Llena concierne a la correcta invocación, es un trabajo impersonal, uno no pide nada para sí mismo, y porque nada pide para sí, recibe con la mayor abundancia. Recibe ese impulso que permite la purificación. Sólo a través de la purificación se ordena y se aquieta la selva de nuestros deseos, y sólo logrando ese aquietamiento se hace visible la luz del alma. A la luz del alma todo ocupa su lugar, nacemos al discernimiento, y el trabajo progresa ya no al ritmo de lo que se multiplica, ni al ritmo de la progresión aritmética, se catapulta a la velocidad de la progresión geométrica. “Todo está, sólo falta que alarguemos la mano” decía Anny Besant, en Tauro el todo está adquiere un significado muy singular por ser Wesak el punto de más intensidad de evocación del año, pero todo está siempre, con cada luna llena y con la oportunidad de aplicar eso que recibimos a lo largo de cada vuelta del ciclo en los 12 signos, haciendo viva en nosotros la senda de los 12 pétalos del corazón, los 12 pétalos del alma, los 12 discípulos de Cristo.

Veamos ahora la enseñanza de Buda, para luego analizar el significado y la oportunidad del signo de Tauro.

2) BUDA Y LA TRANSMUTACIÓN DEL DESEO

El príncipe Sidharta Gautama, fue el primer ser humano en alcanzar la iluminación, Buda no es su nombre, es su rango. Buda significa el que domina el plano Búdico, literalmente el que se ha liberado, el Iluminado. Su compromiso de liberar a la Humanidad del sufrimiento, no cesa con descubrir, encarnar y enseñar el camino de la liberación. Su compromiso de infinito amor y compasión, incluye regresar cada año, durante el mes de máxima oportunidad, en el instante de mayor apertura, a bendecir, galvanizar a la humanidad y los demás reinos con impulso que dura todo un año. Así como el impulso del corazón dura un segundo y permite la circulación que baña a todas las células del organismo, las próximas, las lejanas, las del sistema nervioso, las de los huesos, las de los ojos y los pies, todas, así el impulso energético que se recibe en Wesak galvaniza los éteres introduciendo átomos que pertenecen a otras dimensiones del espacio, con otra frecuencia vibratoria mucho más elevada, y cuyo efecto jalonar la evolución de toda vida.

Las enseñanzas de Buda están íntimamente relacionadas con Tauro. Mediante sus CUATRO NOBLES VERDADES Él explicó las causas del sufrimiento del ser humano, e indicó el camino para eliminarlo. Su mensaje puede resumirse en unas pocas palabras - que coinciden por completo con la tarea espiritual del signo de Tauro-:

Dejad de identificaros con las cosas materiales.

Adoptad la adecuada orientación hacia los valores espirituales.

No consideréis las posesiones y la existencia terrena como la única verdad.

Seguid el noble Óctuple Sendero de las correctas relaciones con Dios y con los seres humanos, y de esa forma alcanzaréis la felicidad.

La enseñanza de Buda concierne al deseo. Él nació, logró su iluminación y murió en la Luna llena de Tauro. Tauro es llamado el "toro del deseo" porque en Tauro el deseo llega a ser transmutado en aspiración y más adelante puede ser enfocado en un rayo láser de pura voluntad espiritual. Cristo dijo, "Si tu ojo es uno" -como un rayo láser- "todo tu cuerpo estará lleno de luz." Este único punto enfocado de luz es el resultado del deseo transmutado en voluntad, y es el regalo espiritual de la experiencia de Tauro.

El Buda comprendió el efecto devastador del apego a las pasiones y deseos sobre el ser humano, (sobre su salud, sobre sus relaciones y como factor determinante de las relaciones entre naciones) pero no enseñó la subyugación de las pasiones, su represión o su negación, como desafortunadamente ha sido interpretado en la tradición cristiana y en otras formas de espiritualidad mal comprendidas. La represión soslaya el problema sin resolverlo; ninguna fuerza en al naturaleza puede ser suprimida, sólo pueden ser transformadas. El enseñó la transmutación del deseo, su elevación y reorientación, porque "en la base de cada pasión está contenida una chispa de energía sin la cual no es posible el progreso".

El sufrimiento es ocasionado por la ignorancia y la ignorancia mayor es desconocer la unidad de todas las cosas. El apego a mantener una existencia separada, la identificación con las posesiones y el cuerpo que desean ser conservados, es el origen del miedo a la muerte y el egoísmo. La transmutación del deseo es el camino a la liberación y la verdad. Lo que se aniquila no es el ser, sino el no ser, es decir el sentido de separación.

La liberación de la ignorancia es la tarea que la humanidad, ahora como nunca antes se planea como un todo. Por primera vez en nuestra historia miramos la vida considerándonos “la humanidad”; siendo conscientes de que como cuarto reino de la naturaleza influímos en el planeta; siendo conscientes de que el deseo expresado en codicia, avaricia y todas las formas de explotación y materialismo, son la causa de la injusticia, la pobreza y la enfermedad y, ellas, a su vez, generan desesperación e ignorancia, que a su vez, son la base de todas las guerras.

A lo largo de todo el año el trabajo espiritual más real es el del cuestionamiento de la motivación que subyace detrás de nuestras acciones, es decir si nos mueve el deseo egoísta, o nos mueve la aspiración al bien. La dirección que tome el deseo de la humanidad en el ciclo que se avecina no está aún definida, y determinará si la balanza se inclina hacia el espíritu (paz, correctas relaciones, progreso de la salud, la cultura, las artes, surgimiento de brillantes tecnologías al servicio de la vida) o hacia la materia (contaminación, guerra, desastres ecológicos, epidemias, depresiones, hambre). Nuestra participación cuenta.


3. LA OPORTUNIDAD QUE OFECE TAURO

La nota clave del signo es: “Yo veo y cuando el ojo está abierto todo se ilumina”

¿Vemos? ¿Cómo vemos? Lo esencial es invisible a los ojos, nos decía Saint Exupèry, sólo puede verse con el corazón. Cuando vemos lo esencial todo es hermoso, agradable, apropiado. Se desvanecen las quejas, las comparaciones, las ansias de tener más, las rivalidades. Cuando vemos lo esencial comprendemos que hay un orden que todo lo determina para nuestro mayor bien, incluso lo desagradable es visto como benéfico.

El pasado doloroso puede ascender a un nuevo significado, comprendemos las lecciones, cambiamos. El presente que nos confronta, es vislumbrado como una invitación a crecer, sea a través del desapego, de la perseverancia, la aceptación u otra de las vías de transformación de las emociones.

Ver supone correcta dirección, un norte claro, y en términos humanos un norte claro es siempre espiritual. Tauro rige la atracción, comprender la ley de la atracción no en los términos parciales en los que la espiritualidad de consumo los plantea sino en una comprensión real, es el trabajo verdadero. Emplear el poder de la mente para tener, es seguir anclado al deseo. Dirigir la mente y las emociones hacia el bien mayor, saber para enseñar, tener para dar, ser para servir, sí es el camino del Buda.

Enumeremos las fases del deseo:

-Deseo que es la fuerza en la materia

-Aspiración que es el impulso de los discípulos

-Poder de la voluntad de los iniciados.

En la época de la luna llena de Tauro, quienes tengan cierto grado de altruismo, de solidaridad, de anhelo por crecer y aportar con su vida algo a los demás advertirán que en respuesta a la energía liberada por Buda y canalizada por Cristo germinan en sus corazones semillas que serán acciones de gran belleza, verdad y bondad. Los que aman a sus semejantes, los que trabajan en pro de la unidad de la humanidad, y se empeñan más allá de sus satisfacciones físicas, recibirán luz en su mente en forma de visiones, ideas y metas que les permitirán cumplir su parte del trabajo en la creación de una Nueva Cultura. La suma de los campos de quienes trabajan a su manera, creará un campo magnético que hará posible que los cambios se den.

Wesak es la festividad de la construcción de un puente entre los planos físico, emocional, mental, intuitivo, átmico, monádico y divino, entre el espíritu y la materia. La energía de Tauro en contacto con el Zodíaco Mayor permite el ingreso y distribución de:

-Energía de la de la Voluntad de Bien, proveniente de la Osa Mayor

-Energía de la Libertad, proveniente de Sirio

-Energía de la Iluminación, del Amor Sabiduría, proveniente de la constelación de Tauro

El registro, asimilación y radiación de la energía, depende del estado de los centros del cuerpo etérico. Cuando respondemos con los chacras inferiores, la energía se consume; cuando se enfoca en los centros superiores, la energía, la conciencia, el conocimiento, la comunicación, el poder, la luz y el amor se expanden. El proceso es de unificación y supone una permanente transformación de las emociones y la mente hasta dar paso a la unión con los planos superiores de consciencia.

Preguntémonos ¿Se ha manifestado en mi vida un cambio en la relación con mi cuerpo, mis posesiones? ¿Vivo mis afectos de la misma forma? ¿Se ha ampliado mi visión, me relaciono conmigo y con los demás de forma nueva?

La nueva medicina, la nueva psicología y la nueva educación enseñarán el arte de recorrer el sendero de la expansión de la consciencia. Sólo a través de la transmutación del deseo alcanzamos nuestra verdadera naturaleza. La transmutación de los deseos es equivalente al proceso por el cual un carbón se convierte en diamante, el orden interno cambia y nos volvemos bellos, trasparentes, dejamos pasar la luz. La educación del mañana, la psicología de la realización, serán las de los Valores, pues el camino al ser es el de crecer en virtudes.

La importancia de comprender la oportunidad de la Luna Llena de Tauro no puede ser suficientemente subrayada. Es precisamente el manejo inadecuado del deseo lo que aún hoy, 2500 años después de la enseñanza de Buda, nos encadena a la enfermedad, la guerra y el sufrimiento. El trabajo de ascender el deseo transmutándolo en aspiración, es decir el trabajo con nuestras emociones e impulsos, es el único que traerá la felicidad. Una vez que esta verdad es comprendida, la meditación grupal en Tauro es el mejor aliado para su consecución. Cada ser humano que se enfoca correctamente (anhelando el bien común, la paz, la justicia) en este momento de oportunidad realiza una doble tarea: avanza a nivel personal en la senda de su liberación y se constituye en un canal para que las energías de amor, iluminación, buena voluntad sean accesibles a los demás.

4. LA IMPORTANCIA DE LA MEDITACIÓN GRUPAL

Al respecto de lo que se puede lograr y está en juego en cada Festival Wesak cada año, el Maestro Tibetano Djwhal Khul, actuando como portavoz de la Jerarquía de Maestros expresa:

"Se intenta llevar a cabo un esfuerzo grupal de tal magnitud que en el momento exacto producirá, debido a su acrecentado im­pulso, un empuje magnético tan potente que llegará hasta esas vidas que protegen a la humanidad y a nuestra civilización y trabajan a través de los Maestros de Sabiduría y de la Jerarquía allí reunida. Este esfuerzo grupal evocará de Ellos un magnético impulso de respuestas que unirá, por medio de los grupos de as­pirantes, las influyentes Fuerzas benéficas.

El esfuerzo concen­trado de estos grupos (que constituyen subjetivamente un solo grupo) liberará una oleada de luz, inspiración y revelación espirituales de tal magnitud, que producirá marcados cambios en la conciencia humana y mejorará las condiciones de este mundo nece­sitado. Los hombres abrirán los ojos a estas realidades funda­mentales, aún vagamente percibidas por el público pensante. Entonces la misma humanidad aplicará los lenitivos necesarios, en la creencia de que así podrá hacerlo por el poder de su propia sabiduría y fortaleza presentidas; sin embargo, detrás de la es­cena están agrupados los aspirantes del mundo, trabajando silen­ciosamente entre sí y al unísono con la Jerarquía, manteniendo de este modo el canal abierto a través del cual puede fluir la sabiduría, la fuerza y el amor necesarios."

Para terminar citaré nuevamente un fragmento del mencionado texto de Lucis Trust EL FESTIVAL DE WESAK: Una Técnica de Contacto Espiritual:

“Resumimos lo que se debe hacer en el momento de cada Festival Wesak y en menor medida, durante cada plenilunio mensual. Tratamos de llevar adelante un esfuerzo grupal que es de tanta importancia, que en el momento oportuno surgirá debido a su propio impulso, un potente impulso magnético; éste llegará hasta aquellas Vidas que velan sobre la humanidad y nuestra civilización y que actúan a través de los Maestros de Sabiduría, de Cristo y de Su Iglesia. En respuesta, nos llegará otro impulso magnético, que unirá las inmanentes Fuerzas benéficas, que encarnan el Amor de Dios, con el mundo necesitado. Mediante el esfuerzo concentrado del Nuevo Grupo de Servidores del Mundo, la Luz, la Inspiración y la "curación espiritual" se difundirán con tal poder que ocurrirán cambios definidos en la conciencia humana y las condiciones mundiales serán netamente mejoradas. Los ojos de los hombres y mujeres se abrirán a las realidades básicas, hasta ahora confusa­mente presentidas por el público en general.

La humanidad aplicará entonces las correcciones necesarias, creyendo que lo hacen por la fuerza de su sabiduría y poder; en realidad, durante todo ese tiempo estarán detrás de esto los aspirantes y discípulos unidos, que trabajan silenciosamente al unísono con la Jerarquía, manteniendo así, abierto el canal por el cual puede fluir la necesaria sabiduría, fuerza y amor. En esta gran tarea han de considerarse los siguientes grupos y relaciones:

Las Fuerzas de la Luz y los Espíritus de Paz

La Jerarquía Planetaria, o Cristo y Su Iglesia.

Buda, encarnando la Sabiduría de Dios.

Cristo, encarnando el Amor de Dios.

El Nuevo Grupo de Servidores del Mundo, discípulos y aspirantes.

Toda la Humanidad necesitada, buscando Luz y Ayuda.

Se notará que Buda enfoca en Sí las fuerzas descendentes, mientras que Cristo enfoca en Sí Mismo la petición y aspiración espiritual de todo el Planeta. Esto constituye un alineamiento planetario de gran potencia. Si la obra se realiza adecuadamente cada año durante el Festival Wesak, se producirán los ajustes necesarios en el mundo. El éxito o el fracaso de este estímulo esperado están ampliamente en nuestras manos. Si resulta un éxito, será posible inaugurar una nueva relación entre la Jerarquía y la Humanidad; que marcará el comienzo de un nuevo tipo de trabajo mediador, llevado a cabo por un grupo salvador de Servidores en entrenamiento para formar aquel grupo que finalmente salvará al Mundo.

LA GRAN INVOCACIÓN
Desde el punto de Luz en la Mente de Dios,
Que afluya luz a las mentes de los hombres;
Que la Luz descienda a la Tierra.
Desde el punto de Amor en el Corazón de Dios,
Que afluya amor a los corazones de los hombres;
Que Cristo retorne a la Tierra.
Desde el centro donde la Voluntad de Dios es conocida,
Que el propósito guíe a las pequeñas voluntades de los hombres;
El propósito que los Maestros conocen y sirven.
Desde el centro que llamamos la raza de los hombres,
Que se realice el Plan de Amor y de Luz
Y selle la puerta donde se halla el mal.
Que la Luz, el Amor y el Poder restablezcan el Plan en la Tierra.

NOTA EDITORIAL: En el 2008 hay dos lunas Llenas de Tauro, Wesak es la primera, el 20 de Abril, el 20 de Mayo es la segunda. El trabajo de asimilar el impulso recibido tiene este año particular énfasis por esa duplicidad. Deseamos recordar que la íntima conexión entre Tauro y Géminis es que en el Festival de la Humanidad se exterioriza lo recibido en Wewak y la segunda Luna Llena de Tauro, pro tanto la tensión espiritual es prolongada, el esfuerzo de estar enfocados, traerá recompensa.


Fuente : www.davida-red.org