El Águila Y El Cóndor – Parte 5

El Águila Y El Cóndor – Parte 5
Una Historia Verdadera de un Inesperado Viaje Místico

© Copyright 2007 – Jonette Crowley
Todos los Derechos Reservados
Center for Creative Consciousness
www.theEagleandtheCondor.com
Ganadora del premio 2007 COVR: Book Award
Finalista en el premio de Mejores Libros Nacionales 2007

Traducción: Anita Manasse – estrellam@sion.com
1º de mayo, 2008

CAPITULO 33 – KUMARA

La primera vez que escuché el término la “Novena Iniciación Solar” fue cuando hablé espontáneamente de ella durante nuestra meditación grupal en el Portal Interdimensional en la roca cerca del Lago Titicaca. Había utilizado el término para describir el tercer nivel, o portal interior, una iniciación que será la próxima en el sendero de la evolución humana, más apropiadamente para las próximas generaciones. En aquel entonces, yo describí las claves y los códigos de la Novena Iniciación Solar como “los códigos de la sabiduría, los códigos para el destino de la humanidad”.

En octubre del 2004 no me pude sacar el término de la cabeza. Tuve mi cita mensual con James Pinkel, el fabuloso sanador y clarividente que había sido de tan gran ayuda para Ed, para mí y muchos de nuestros amigos. “Necesito ayuda para preparar mi cuerpo para la Novena Iniciación Solar, sea esto lo que sea”, le dije a James al comienzo de nuestra sesión. Entonces me tiré encima de su camilla de masajes. Mientras que James utilizaba sus manos para mover la energía, sentí cambios físicos en mi estructura celular los que parecían capacitarme para levitar o moverme interdimensionalmente.

Estando acostada en la camilla, comencé a percibir varias dimensiones a la vez. En una realidad sostenía el Disco Solar en mi ser y encarnaba plenamente a Kumara, que era totalmente luz y dorado brillante. Se me mostró que ella, como yo, era uno de los seres que trajo los Discos Solares y otro conocimiento a la Tierra desde el Gran Sol Central, a fin de activar las almas de los humanos para que fuesen distintos a la de los animales. Para algunos humanos la activación no fue posible. Luego podía ver o recordar que una nube oscura cubría a la gente. Yo estaba acostada ahí en la oficina de James sollozando con un profundo pesar. “Ellos olvidaron”, me repetía a mi misma con congoja, queriendo decir que la gente se olvidó su divinidad. Era el mismo pesar que sentí cuando miré hacia abajo a las carpas de nuestro campamento cerca de Machu Picchu y cuando dije, “Mi gente ha sufrido y se ha muerto demasiadas veces”.

HORUS, HIJO DE ISIS Y OSIRIS

Mientras que James continuaba su trabajo energético conmigo, tuve la visión de un dios Egipcio con cabeza de falcón, con un disco solar en su pecho, que se fusionaba conmigo. Esa noche investigué y aprendí que mi visión era la de Horus, el hijo de la pareja divina de Isis y Osiris. A Horus, Isis y Osiris siempre se los retrató en la mitología Egipcia con Discos Solares sobre sus cabezas. Sin embargo, ví a Horus con el Disco en su pecho, no sobre su cabeza. El mensaje para mí era que las energías divinas retratadas por el Disco Solar se están integrando a nuestros corazones humanos. ¿Me estaba indicando esta visión que también estaba conectada con las leyendas del Disco Solar de los Egipcios? ¿Estaban todas las civilizaciones que veneraban al sol, interconectadas con una fuente común en la Atlántida y Lemuria? ¿O era el origen aún anterior, desde el Gran Sol Central o la fuente Divina del Universo?

Esta sesión fue tanto más que una regresión espontánea a una vida pasada; fue una remembranza interdimensional. ¡Recordé quién era antes de llegar a ser humana! Me ví a mi misma llegando a la Tierra revestida de luz dorada, trayendo los Discos. Yo era Kumara. Yo sabía que a fin de conseguir un cuerpo, teníamos que olvidar todo lo que antes sabíamos. ¡Las memorias de mi alma se estuvieron despertando con tanta rapidez! Yo esperaba que mi cuerpo, mi personalidad, mi esposo, mi familia y amigos estuviesen listos porque parecía que yo no podía desacelerarlo.

Hablando como mi ser de Kumara, espontáneamente le dije a James, “Mallku se está preparando para su rol de Amante Divino”. La parte normal mía no tenía ni un segundo para procesar las eventuales repercusiones de ese bocadito, antes de ser golpeada con otro remolino de verdad cómica – en ese estado de realización de Kumara, ¡mis energías habían trascendido a Águila Blanca! Inmediatamente compartí esa introspección con James, que estaba haciendo un trabajo fabuloso siguiendo a estas explosiones espirituales junto conmigo.

“¿Está Águila Blanca de acuerdo con eso?”, preguntó James.

La respuesta de Águila Blanca llegó como una transmisión instantánea de pensamiento, yo te he estado preparando. Estoy a tu servicio.

He aceptado un montón de cosas: canalizar a Águila Blanca y luego a Mark; ser la esencia de la Mujer Ternera de Búfalo Blanco y conocerme en los planos más elevados como Kumara. Nada de eso me preparó para una graduación repentina más allá de Águila Blanca. Mis pensamientos y emociones se tambaleaban por ahí, golpeándose las unas con las otras como coches chocadores. No tenía estructura en absoluto como para poner todo esto ahí. Pero entonces, yo había sido advertida. Cuando Águila Blanca llegó a mí hace más de dieciséis años atrás, el manifestó con autoridad, no siempre seré tu voz. Yo comprendí que la canalización iba a ser un vehículo para el crecimiento espiritual personal, y nunca un fin por si misma. Mi meta última siempre ha sido la de utilizar la divinidad de mi propia alma, para acceder directamente al amor y a la sabiduría, que he llegado a asociar con mis guías espirituales.

Dócilmente miré hacia arriba a James que se estaba secando las lágrimas de su cara, y pregunté, “¿Es verdad todo esto y lo estoy inventando?”

“Todo es verdad”, fue su respuesta.

Yo asumí que acababa de experimentar la Novena Iniciación Solar. Me fui a casa para escribir en mi diario y a comer chocolate. Especialmente el chocolate ayudó.

LA HERMANDAD SOLAR

Muchos meses más adelante, mientras investigaba las tradiciones de iniciación Andinas, yo recibí la confirmación externa de la asombrosa visión de mi misma como Kumara, trayendo las energías de los Discos Solares a la Tierra. Yo estaba alborozada por la validación exterior porque, aunque una parte mía cree todo lo que recibo o veo en mis visiones internas, la otra parte sigue estando escéptica.

Aprendí que hay una remota aldea Andina en la que las antiguas leyendas Quechua preservan las antiguas tradiciones Incaicas. El Peruano Antón Ponce de León Paiva escribió acerca de su experiencia de haber sido llevado con los ojos tapados a una aldea cerca del Valle Sagrado, en donde se encontró con Maestros Espirituales Quechua y donde lo iniciaron en la Hermandad Solar. Las tradiciones orales y las enseñanzas de esta gente, las que retroceden incluso más allá de los Inca, dijeron que la Hermandad del Sol fue llevada a los Andes desde Lemuria por Aramu Murú y los otros Kumaras. Aramu Murú viajó al Lago Titicaca en donde encontró la Hermandad de los Siete Rayos y la Hermandad Solar. Sin embargo el instructor Quechua nativo de Paiva asevera que hay una gran grieta en nuestro conocimiento de las primeras culturas Andinas y el advenimiento de los Incas. Manco Capac, al que frecuentemente se lo considera como el primer Inca, realmente apareció en los tiempos antiguos, mucho antes que los Incas. De hecho, los Incas fueron la población menos adepta espiritualmente, del linaje antiguo.

La gente en esta aldea aún sigue siendo iniciada secretamente en la Intic Churin Cura o Hermandad Solar, para convertirse en Hijos del Sol, el nombre que se dieron a si mismos los Incas. La Hermandad Solar fue la primera manifestación en la Tierra de la Gran Hermandad Blanca, el grupo espiritual desde el cual Águila Blanca y Mark se manifiestan. “Hmmm”, pensé, “Ya he tenido una iniciación interna a la Hermandad Blanca. ¿Quiero esto decir que también soy un miembro de la Hermandad Solar?”

De acuerdo a un autor, la Hermandad vino a la Tierra en primera instancia desde Venus, por seres conocidos como Kumaras. Ellos eran maestros iluminados que fueron los primeros maestros espirituales de la humanidad. El nombre “Kumara” significa serpiente andrógina. Esta información me asombró porque en primera instancia me llamé a mi misma Kumaru/Kumara en nuestra meditación con Mallku en la Cueva de la Serpiente o Amaru Macchay. De acuerdo a algunas profecías, los descendientes de los Kumara están programados para reencarnar para completar sus misiones en la Tierra, una de las cuales es reubicar los antiguos sitios en donde se colocaron los registros Lemurianos originales para su custodia.

Una vez más, fragmentos de conocimientos y restos de experiencias juntadas durante años en una vida normal por otro lado, se fusionaron para presentar un cuadro más grande de quién soy, más de lo que nunca hubiera podido imaginar. Extraños eventos que no parecían tener relación, se estaban enganchando y mucho más adelante se vio confirmados por investigación externa.

Comencé a armar un posible escenario de vida pasada para mí misma: como Kumara, un ser no físico dorado. Yo estaba entre los que trajeron el conocimiento y la sabiduría sagrada a la Tierra, especialmente al continente perdido de Lemuria. Algo de ese conocimiento y poder se hallaba en los Discos Solares dorados. Los registros sagrados y por lo menos uno de los Discos Solares fueron llevados luego al Lago Titicaca, para preservarlos de la destrucción de Lemuria. Para proteger el conocimiento secreto de aquellos que abusarían del mismo, observé a Sue Burch (¿otro Kumara, o Aramu Murú mismo?) como ella ocultaba esta sabiduría en las dimensiones más elevadas utilizando para ello el gran portal de piedra o la Puerta de acceso de Aramu Murú.

En el 2004, mi sendero me llevó a los Andes. Justo sucedió que me acordase de mi misma como Kumara, que lograse la entrada a una pirámide interdimensional, que vea el Disco Solar y que pudiese descargar sus códigos energéticos vibratorios dentro de mi misma, de que encontrase el verdadero portal de piedra en el Lago Titicaca, y que pudiese entrar en meditación por sus puertas interdimensionales. ¡Whew! ¡Mi vida se estaba alejando más de una vida común!

LEMURIA Y LOS INCAS

El misterio rodea la Disco hecho de oro puro, reverenciado por los Incas. George Hunt Williamson, escribiendo como el Hermano Philip, presentó la teoría de que el Disco Solar de los Incas vino originalmente de la antigua tierra del Pacífico, Lemuria, frecuentemente conocida como Mu. Algunos ancianos espirituales indígenas dicen lo mismo. David Hatcher Childress, autor de Las Ciudades Perdidas de la Antigua Lemuria y del Pacífico, ha investigado la evidencia de la existencia en el Pacífico de un continente ahora sumergido. Su trabajo es una compilación fascinante de investigación y exploraciones personales a través de Australia, el Pacífico y América del Sur.

En cuanto a la realidad del Disco Solar en los Andes, los ancianos Nativos de los Andes dicen que hubo dos discos solares de oro que se encontraban en Coricancha, el Templo del Sol de Cuzco. “A uno se lo sacaba hacia fuera para las ceremonias públicas. El otro era aún más sagrado que el primero; solamente se lo utilizaba en momentos trascendentales u ocasiones de carácter cósmico. Vino desde muy lejos, cruzando el gran río detrás de las montañas, de Lemuria. Los grandes maestros de esas tierras son nuestros ancestros muy distantes”. Childress escribió que los primeros Españoles incluso vieron a un Disco Solar físico. Sus historiadores describieron al Disco como de oro sólido y decorado con gemas. Se lo colocó en Coricancha para reflejar los rayos solares al amanecer.

Por primera vez me enteré del trabajo de Childress mientras estaba en Cuzco. Siempre pido ser orientada en el momento perfecto a la información y los libros que preciso. Una tarde, caminé por la calle hacia una librería local – está bien, y una elegante boutique al lado en donde tenía que comprar una campera de lana de alpaca de color púrpura. Un libro polvoriento sobre Lemuria atrajo mi vista. Siempre, desde que leí el libro de Williamson, estaba curiosa acerca de la conexión Andina con esta tierra sumergida del Pacífico. Ustedes podrán pensar que es raro encontrar semejante libro relativamente oscuro, escrito en inglés, en una librería en Cuzco; salvo que consideren que el libro estaba ahí ¡para que yo lo encontrase!

Childress especuló que las estructuras megalíticas masivas que se encuentran en Perú, Bolivia y dispersas o hundidas a lo largo del Pacífico, pueden ser los remanentes de antiguas civilizaciones Lemurianas. Una de las fuentes que él mencionaba era “La Confraternidad Lemuriana”. Ellos escribieron que los Lemurianos “construyeron grandes ciudades hechas de grandes bloques de rocas y bajo la dirección de los así llamados Ancianos, fueron a crear una civilización avanzada”.

Hay tantas preguntas en mi mente que piden contestación. ¿Fueron los Incas – si religión de adoración al sol, sus enormes construcciones de piedras – el más reciente legado de una cultura Lemuriana avanzada?

Bastante después de mis viajes a Perú, yo le escribí a la dirección general de la Lemurian Fellowship (Confraternidad Lemuriana), un grupo espiritual de Ramona, California, y les formulé esa misma pregunta. Ellos contestaron:

Usted ha formulado una pregunta que no tiene una respuesta fácil. Nosotros sabemos que los primeros humanos encarnaron en el Continente de Mu y de allí emigraron durante muchos miles de años a los distintos países del mundo tal como era en aquel entonces. Considere que la cuenca del Amazonas una vez fue un gran mar interior, mientras que la única área por encima del mar era una parte más bien estrecha de tierra en el lado oeste del continente. No fue hasta después del hundimiento de Mu, hace unos 28,000 años atrás, seguido varios años más tarde por el hundimiento de la Atlántida, que el Continente de América del Sur alcanzase su tamaño actual.

El término Inca se deriva del término Mukulian, o Lemuriano, de N’Kul, significando el Sol. Durante la época de la Atlántida el término se había convertido en Incal, también empleado por la gente que se llegó a conocer como Incas. Quiénes fueron los Incas y cómo llegaron a establecer su sociedad ahí donde se encontraba, es sin lugar a duda una historia larga, involucrando a gente de varias de las tribus originales de Mu. Pero hay poco que podemos hacer para ayudarles a armar esto.

Hay remanentes y misterios antiguos sin explicar a través del Pacífico que le pueden brindar credibilidad a la teoría de Lemuria y de una gente avanzada que adoraban al sol y que construían estructuras de piedra increíbles. Un creciente número de estudiosos creen que las fabulosas construcciones de piedra y la ingeniería de Machu Picchu, el Valle Sagrado, Cuzco y las colosales ruinas de Sacsayhuaman cerca de Cuzco, eran anteriores al gobierno de los Incas por milenios. Las tradiciones Andinas locales sostienen que los asombrosos caminos y la grandiosa arquitectura habían sido antiguos incluso antes de los Incas, y fueron atribuidas a hombres blancos con cabello claro. Sigue estando la pregunta fascinante; ¿llegó la primera gente a las Américas desde el continente perdido de Lemuria?

Actualmente los Ancianos Quechuas nativos enseñan que el lenguaje Andino de la gente Quechua y Aymara, junto con el Sanscrito, fueron las primeras lenguas en la Tierra. Ciertamente, muchas palabras Quechua son similares a palabras en Sanscrito e incluso Maorí, el lenguaje de los indígenas de Nueva Zelanda. ¿Podría ser esto evidencia de la cultura pan-Pacífico que incluía el subcontinente de India?

La leyenda más común hoy en día dice que había catorce grandes gobernantes en la época de Manco Capac, el primer Inca, su hermano y esposas, que emergieron del Lago Titicaca. Los historiadores ponen este evento entre 1000 y 1200 A.D. El gobernante o Inca era venerado como un descendiente del dios sol. Los Incas eran los auto-proclamados Hijos del Sol o Hijos de la Luz. Manco Capac era de piel clara y algunos dicen que de cabello rojo y con barba. El conquistador Francisco Pizarro mismo escribió acerca del último Emperador Inca Atahualpa y su familia, “Ellos incluso eran más blancos que la gente de España. En vista de que los Indios nativos de los Andes eran de piel oscura y con poco vello facial, los primeros Incas no pudieron haber sido de origen local.

El hermano Philip escribió que ellos venían de una tierra al otro lado del Pacífico y ellos construyeron su sociedad sobre las ruinas dejadas por una cultura anterior que fue una colonia Lemuriana.

Tantos fragmentos de un cuadro mucho más grande de lo que podríamos imaginar comenzaron a caer en su lugar desde diversas fuentes. Elizabeth Boersma-Wentzel, una de nuestras trekkers (senderistas) de Perú, comenzó a recordar nuestra misión conjunta en ese tiempo en los Andes. Por lo que yo sabía en aquel entonces, ella no estaba consciente de las teorías expuestas en el libro de George Williamson, de 1961. Ella por cierto no sabía de mi viaje chamánico a otra vida con Sue Burch, en las cuales ocultamos energías y códigos de sabiduría en una montaña de piedra, para proteger el conocimiento sagrado.

Después de nuestro viaje Elizabeth escribió:

Todos los participantes de nuestro grupo vivieron en Perú en la era Lemuriana. Brad Johnson fue el Sumo Sacerdote, yo era la Reina y todos nosotros éramos miembros del Alto Consejo. El Consejo tenía la labor de proteger los Discos dorados en los cuales se habían ocultado los códigos. Nosotros teníamos miedo de que los Discos cayesen en las manos equivocadas, de gente que no tenía idea de lo que representaban los Discos dorados, y que solamente vieron el oro y el dinero. Nosotros decidimos ocultar los Discos para que la información esté segura. Esta información solamente podía ser comprendida por gente elevadamente consciente. Todo el Consejo decidió que todos teníamos que regresar cuando el tiempo era el adecuado para reactivar los códigos. Y ahora, 2004, es el momento!

Las palabras de Elizabeth eran el paralelo de la visión de vida pasada que había experimentado con Sue en el solsticio de Junio del 2002. Durante esa meditación Mark nos explicó a Sue y a mí que:

Ustedes sabrían en el futuro cuando el mundo estaría nuevamente en condiciones para que este conocimiento sea explotado de regreso a la humanidad y que no se lo mantendría solamente en una forma sagrada en el centro de la Tierra.... Esta vez Jonette te va a ayudar.

Reflexionando sobre mi visión con Sue, lo que yo había leído acerca del Disco Solar y de sus orígenes, y la iniciación mística que había experimentado en la pirámide etérica del Disco Solar, me hizo concluir que yo estaba ayudando a completar la misión espiritual que Sue comenzó. Códigos magnéticos antiguos de sabiduría me fueron descargados desde el Disco Solar, para que las energías y el conocimiento que una vez habían sido ocultados, pudieran ser liberados y hechos nuevamente accesibles a los humanos espiritualmente despiertos.

Todo esto era fascinante, pero no ayudaba para explicar mi papel junto con Mallku en la profecía del Águila y el Cóndor. Así que, ¿qué lo haría?

CAPÍTULO 36 – LOS DISCOS SOLARES

Mientras todos estábamos en Perú en agosto, Brad Johnson era de gran ayuda para todos los del grupo. Él se sentaba en el bus o en el tren al lado de alguien, y debido a su intensa capacidad de oyente y su amorosa sabiduría siempre tocaba sus almas. Para mí, sus ojos azules miraban a mis ojos marrones con una claridad nacida de muchas vidas poderosas conjuntas. “Jonette, yo te conozco como esto y como tanto más”, decía Brad después de cada salto que yo daba, siempre invitándome hacia mi próximo nivel de poder espiritual y crecimiento. Su capacidad de introspección y su habilidad intuitiva fueron indispensables para mí para ayudarme a aprender de mi primer viaje a Perú y para prepararme para mi visita individual, venidera.

En una brillante tarde de Diciembre, dos días antes de que yo tuviera que regresar a los Andes, lo llamé a Brad por teléfono. Estaba llena de preguntas acerca de los Discos Solares y su relación para conmigo y con el Gran Sol Central. Yo me introduje en un estado de conciencia más

elevado mientras Brad me ayudaba al formular preguntas y tomar nota. En lugar de invocar a mis guías, usé la oportunidad para hablar desde mi propio ser superior, conectándome con sabiduría que tenía profundamente dentro mío, desconocida para mi mente consciente ordinaria. A través de quince años de canal, yo he aprendido a pronunciar lo que llega a mi conciencia sin editarlo. Así que frecuentemente estoy totalmente sorprendida por lo que digo. Este discurso fue una de esas veces:

Yo soy Jonette y soy Kumara. Hay doce Discos Solares en la Tierra que despiertan a nuestro ADN de 12 hebras. Los Discos contienen códigos y secuencias de activación que son conectados cuando la humanidad alcanza a un cierto nivel vibratorio. Algunos de los códigos en los Discos tienen que ser activados por humanos despiertos que son convocados a hacerlo. A medida que cada uno de nosotros sale al frente, se esparce la Luz sobre los papeles divinos de los otros, para que podamos despertar al mayor servicio y apertura imaginables. Es precisamente por esto que nos hemos reunido. Muchos de los que han sido convocados han sido guardianes de los Discos Solares en encarnaciones anteriores. Yo he sido un guardián anteriormente.

Los Discos Solares fueron traídos originalmente a la Tierra desde el Gran Sol Central. Pero debido a que crearon una frecuencia demasiado elevada, demasiado cambio, todos fueron quitados y puestos en Sirio durante billones de años. En otra vida, yo estaba involucrada en este segundo regreso a la Tierra.

Dos de los doce Discos son Discos Maestros, uno en el Lago Titicaca y el otro debajo de Ama Dablam en los Himalayas. Cuando los viajeros que llevaban las energías desde Nepal se conectaron con los Andes, se abrió un portal que emitió reverberaciones a través de los otros diez Discos. Los Discos se comunican directamente con las estrellas, recibiendo descargas de información y posibilidades. Es por ello que con frecuencia se los denomina a estos Discos como ‘puertas estelares’.

El Disco Maestro en el Lago Titicaca ha sido removido ahora a la pirámide etérica que yo he encontrado. Yo solamente descubrí una pequeña parte de los códigos y frecuencias en esa primer visita. Hay mucho más que tiene que ser activado y abierto. A medida que estos se abren, llevarán a la humanidad a un mundo totalmente distinto, un mundo que no tiene nada que ver con salvar a este, pero es semejante aspecto nuevo que ni siquiera lo podemos comprender. Hay muchos que están despertando que van a ayudar para sostener la vibración que está castañeteando por todos lados entre estos Discos. Cuando los doce Discos estén plenamente activados, ello significará que cada uno en la Tierra está totalmente iluminado y viviendo en una realidad más elevada.

Todo se está desplegando perfectamente. No hay nada que tenga que ser empujado. Lo mejor que podemos hacer es preparar a nuestros cuerpos para la activación. Lo que integramos a lo físico luego puede ser transmitido hacia otros.

En mi excitación acerca de esta visión, yo cordialmente compartí con Brad, “Yo estoy tan agradecida de tener Maestros que son amigos y amigos que son Maestros, para que juntos podamos analizar cuál es nuestro rol increíble y divino”.

Brad que siempre ve el potencial más elevado en mí y en otros, me aseguró, “Aún si puedo sonar grandioso, ello puede ser grandioso. Eso no lo invalida”.

Yo continué, explicando la visión interna que se presentaba:

Parece ser que nuevamente estoy en la escena de mi iniciación en la pirámide en donde recibí los códigos del Disco Solar. Ahora voy hacia una iniciación más elevada. Yo estoy viendo una pirámide más grande en donde los escalones son más altos que los escalones por los que subí anteriormente. Es como si la otra experiencia estuviera anidada dentro de esta experiencia. Esta vez, en la parte superior de la escalera, no está realmente un Disco Solar sino un portal. Lo que hice anteriormente fue necesario. Abrió una cámara para que yo pudiera avanzar más. Esta es la cosa real. Esto es lo que esos códigos abrieron. No puedo ver nada, simplemente siento la infinidad... con estrellas dentro de la misma.

Parece ser que hago esto sola, pero hay gente observando, esperando para ver lo que hago. Quizás ellos me están brindando apoyo, pero nadie me está diciendo... ellos son una audiencia. Estoy vacilando. No sé si estoy lista. Se siente como si hay fuerzas trabajando en mí.

Brad, que estaba viajando junto conmigo en su mente, agregó, “Bien, algo ha cambiado, porque puedo ver tus manos bajando a un teclado que parece activar códigos. Eres como una concertista de piano que toca rápidamente y con conocimiento”.

Está bien. Algo está comenzando a desplazarse y a abrir. Nuevamente, no veo ni siento nada... todo está muy lejos. Las palabras que llegan son que me van a mostrar el Cielo. No

siento códigos o energías; no siento nada. Puedo ver por que la gente piensa que el Cielo son nubes ondeantes porque todo parece ser luz blanca. No hay movimiento, solo un enorme espacio. Es sorprendentemente desprovisto de sentimientos. Aún sigo en la puerta mirando hacia dentro de ese espacio. Ahora no tengo que entrar. Se está cerrando con una promesa que estaré de regreso y más va a suceder. Yo doy vuelta y toda esa gente o seres que estuvieron detrás de mí tienen levantadas las manos, palmas extendidas hacia mí, emitiendo una luz brillante. Mi aura se está haciendo enorme y dorada... suave, gentil y aún... angélica.

Brad podía sentir lo que me estaba pasando, “Estás por todas partes. Vas a estar consciente de más aspectos de vos misma en una base continua, sin desestabilizar tu vida. La limitación de estar en un solo lugar ya no seguirá existiendo para tí. Wow!”

Escuché como una parte superior mía decía rápidamente, “Acepto”. La parte superior mía vació previamente la parte inferior mía que estaba dudando. También sentí que tenía que aceptar que estaba bien si moría, como Jonette. Yo tenía la sensación de que podía ser capaz de dejar completamente a mi cuerpo físico. Estaba comprometida para seguir a mi Espíritu en esta búsqueda visualizada en Perú. Yo haría lo que tenía que hacer con o sin Mallku. Simplemente el conocerlo y reconocerlo como mi alma gemela podría ser suficiente. Si no había otra conexión consciente, conocimiento o despertar de su parte... eso estaría bien. “Nada me detendrá”, concluía firmemente para mi misma, no sintiéndome realmente con tanto coraje como lo sugerían mis palabras. Sin embargo, de alguna forma, yo quería darle a Mallku el regalo de estar parado junto a mí y ver a la divina luz blanca que acababa de presenciar en mi visión.

Yo admití frente a Brad que no sabía como manejar la idea y las posibles ramificaciones de que Mallku sea mi alma gemela. “Yo quiero cerrar la puerta y pretender que todo el asunto se vaya”.

Brad respondió, “No te puedes ocultar de aquello que no quieres manejar o en lo que no quieres creer. Esto te separaría de vos misma y te aleja de la autenticidad completa. En el pasado hemos desconectado partes nuestras para detener el dolor. Mientras que esto puede haber sido eficaz para detener el dolor, sin embargo detiene el flujo natural del amor en nosotros. Esto simplemente ya no funcionará más a medida que nos fusionamos con nuestra divinidad”.

“Gracias. Eres una ayuda tan grande!” le dije a Brad entusiastamente. “Ya eres una gran parte de este viaje. Ahora estoy lista. Solamente quisiera ya tener las maletas hechas”, agregué.

No sabía qué pensar acerca de toda esta información que surgió con respecto a los Discos Solares. Yo estaba tan alejada de mi vida ordinaria y del mundo de los negocios que yo conocía. En dos días, volaría de regreso a Perú, esta vez sola. Probablemente me vería frente a otra cantidad de cosas más allá de mi comprensión.

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