JUDAS-Canalizado por Edwin Courtenay

JUDAS


From: odilia rivera
Junio 02, 2008 10:12 AM
Traducción: Odilia Rivera

Mi nombre es Judas, y soy uno de los apóstoles del maestro Jesús y el Cristo, y soy lo que podrían describir como ambos, santo y maestro, sin embargo para la mayoría no soy reconocido como tal, sino más bien como un malvado y profanado como un pecador, hereje, y traidor. No me importan esos nombres, esas acusaciones, mi conocimiento es absoluto y así es mi redención. Soy amado por Dios y por Jesús, por el Cristo y todos aquellos quienes ahora en el cielo conocen la verdad, la verdad de quien soy, la parte que vine a representar y el sacrificio que de buena voluntad hice.
Mi historia podría parecer a algunos ser una historia triste, pero les aseguro que no lo es, porque el sacrificio que hice y el cual lo hice de buena voluntad y con completo entendimiento, lo hice por mi maestro, sabiendo muy bien lo que esto podría significar para mí, pero sabiendo también que mi alma eterna estaría protegida, sostenida dentro de la gracia de la luz, yo serví. Pero déjenme comenzar al principio antes de saltar al final. Víví una vída de humildes recursos, criado por un padre quien teniendo muy poquito, valoró lo que el poseyó y me enseñó también a valorarlo, también me enseñó el valor de la amistad y el amor, y si, ¡también la del dinero! Debido a mis habilidades con tal, con el tiempo me volví importante y a pesar de que estaba lejos de ser rico, hice que lo poquito que mi padre me dejó, creciera a un fondo suficiente que podría haberme sostenido bien a través del resto de mi vida. Estaba contento y devoto en mi propia manera, respetado y hasta amado y entonces me encontré con él, el Maestro Jesús. El transformó mi vida, la volteó boca abajo, me retó y me enojó con sus platicas de piedad y falta de necesidad por riqueza financiera, animando a todos para que lo siguieran, que dejaran sus casas, sus familias, y a ¡sus esposas! Que dejaran sus trabajos y seguridad y dieran lo poquito que tenían a su causa... ¿Quién era este hombre para demandar esto de los extraños con la promesa de la iluminación y redención, con la promesa de secretos, para ser revelados, los cuales podrían mostrarnos la verdadera cara de Dios y hacernos libres de las necesidades que nos atrapan? Sin embargo, había algo en él, no sus palabras, sino su forma de ser, su conducta, antes que sus milagros estaba su luz, su sonrisa, la claridad en sus ojos que me convencieron que este hombre era genuino, que este hombre era tan real que a pesar de mi mismo me encontré haciendo eso que había criticado en los demás por hacerlo, dejé atrás mi casa y mi familia, dándole a él mi preciado dinero y siguiéndolo, y convirtiéndome en uno de sus muchos discípulos. Hasta sabiendo dentro del centro de mi corazón que estoy podría significar mi muerte.
Por lo tanto, le seguí y muy pronto fui invitado por él para convertirme en uno de su elite. Me convencí a mi mismo de que era porque había oído de mis habilidades para el manejo del dinero, después de todo me estaba siendo dado el manejo del presupuesto de su campaña, pero él me aseguró que no era así, sin embargo me dijo que esto en algún tiempo posiblemente podría ayudar a realizar un propósito. Me dijo que me amaba y que siempre me había amado antes de conocerme y que la razón por la que me amaba era debido a mi sinceridad y lealtad y que así era. Yo manejé el presupuesto estrictamente, tratando de hacer un buen uso del mismo ayudando a los pobres alrededor nuestro como era solicitado, asegurándome de que teníamos un lugar donde dormir o alguna forma de transportarnos a donde necesitáramos ir. Contratando botes para nuestras enseñanzas yendo al mar o permitiendo a Jesús conseguir hierbas e inciensos que él decía que necesitaba de tiempo en tiempo. Continué siendo explícito, retándole a él y a los demás quienes parecían idolatrar cada una de sus palabras, sin cuestionar jamás su motivación o intención. Y fui reprendido y criticado, pero inexorablemente lo llevaba a cabo siempre sincero conmigo mismo, el maestro solo sonreía y movía la cabeza y cada vez que yo elevaba mi voz en oposición, diciendo que estaba siempre seguro en su elección de tenerme a su lado. ¡Por supuesto el tiempo famoso, de hecho uno de los únicos tiempos que es mencionado en la Biblia, fue cuando María Magdalena ungió los pies del maestro con aceites preciosos! Aceites tan caros que el dinero que había que ser usado para obtenerlos podría haber sido usado para alimentar 20 bocas o más. Muy poco sabía yo de la importancia y significado de lo que estaba siendo hecho, de porqué el Maestro Jesús la defendía, muy poco sabía yo que ellos estaban casados y que esta unción era una ceremonia que se realizaba comúnmente después de la muerte, realizada por la esposa al esposo en orden de asegurar el tránsito seguro del alma. Solo ví desperdicio y tontería y estaba celoso, celoso de la forma en que parecía amarla y favorecerla más allá que a los demás, más que a mí. Celos, diría el maestro Jesús, es el amor revertido en sí mismo y un signo seguro de la incapacidad de la persona de ver cuanto tiene o cuanto es amada, el habló tal verdad, tales palabras.
Entonces, el tiempo llegó, el Maestro Jesús supo que su trabajo estaba fallando, que no importando sus esfuerzos, sus discípulos solo lo veían como un dios y fallaron en reconocer verdaderamente lo que él decía, que somos todos hijos e hijas de lo Divino, no diferentes a él, capaces de realizar milagros y llevar adelante profecía si lo deseáramos, si solo creyéramos en quienes éramos y que podíamos hacer y por lo tanto, puso en movimiento su plan final.
Jesús sabía desde el principio, desde la primera vez que Metatrón lo visitó y le dijo acerca del destino que yacía ante él y le ofreció la elección, pero él creyó que podría cambiar cosas, que podría ayudarnos a reescribir esta parte de la historia... pero no pudo... ni siquiera él. Por lo tanto, buscó a alguno que lo traicionara y ¡me eligió a mí! Me eligió por mi honestidad y por mi naturaleza franca, por mi bien conocido amor por el dinero y la discusión que habíamos tenido con el respecto al aceite. El creyó que la gente podría creer que mi traición era real y estaba en lo correcto. Me dijo que necesitaba sacrificarse para probarle a la gente la eternidad del Espíritu, para llevar la Luz de Cristo hasta las puertas del infierno y liberar a aquellos que languidecían en este, para enviar fuera un ola de poder redentor hacia delante y hacia atrás en el tiempo, la cual podría ser usada para siempre por aquellos buscando tornar su cara hacia la luz de lo divino y dedicarse otra vez a sí mismos a la luz. Me dijo que nadie podría entender este sacrificio si lo hiciera voluntariamente, que podrían pensar que estaba arruinado y que había elegido el fracaso sobre la trascendencia. Me dijo que me necesitaba, que necesitaba mi beso, mi traición para que fuera el motivo que podría instigar esta parte de su plan final. Me dijo que me amaba y que siempre me amaría y que su espíritu sostendría el mío asegurándole un lugar en el cielo y yo le creí y estuve de acuerdo de hacer esto. Fue un día oscuro cuando fue hecho, pero cumplí con mi deber por mi plata, temblando y llorando antes y después pero actuando ser el discípulo irreverente cuando lo necesité y plantando el beso, sellando su destino y cumpliendo mi acuerdo con él. Lo que no fue registrado es que el me besó de regreso, signo seguro de su promesa. Lo ví otra vez después de que se lo llevaron, traté de cambiar su mente acerca de cómo podría manejar su juicio, no por mí, entiendan, sino por él, pero él estaba resuelto y entonces lo ví en su procesión hacia la cruz y por supuesto cuando agonizó en ella.
Mi corazón se rompió y entonces mi resolución también, y huí, perseguido como sabía que podría ser, rechazado en todos lados, apedreado cuando mostraba mi cara, pero por dentro abandonado por lo que había hecho. Tomé mi vida, parecía que no había otra opción, el dinero era una compañía fría, y se los di a los pobres. Dejé mi evangelio como Jesús me lo pidió que lo hiciera, sellado dentro de un jarro. Sería encontrado más adelante pero las partes interesadas podrían cambiar mis palabras en orden de ocultar su verdad como supe que lo harían, no me importó, nada importó entonces pero mientras moría, mientras colgaba y jadeaba mi último aliento, él víno hacia mí como me lo había prometido. Mientras caía dentro de la oscuridad el descendió de súbito como una gran águila y yo viajé sobre sus hombros hacia las alturas del cielo en donde él me elevó. Serví mi parte bien, hice todo lo que me pidió y fui recompensado.
Por lo tanto, ahora es mi deber cuidar a todos aquellos quienes se dan a sí mismos al plan de Dios, todos aquellos quienes sufren, ya sea a través de enfermedad o por crueldad forzada, todos aquellos quienes sacrifican sus vidas y hasta las vidas de otros porque creen que es la voluntad de Dios, porque ellos han sido dichos que así es, no importando si lo es o no. Ahora yo soy su patrón, ofreciéndoles la redención y el amor de Dios, soy el patrón de cada suicida que toma su vída por desesperación como yo tomé la mía, ofreciéndoles una mano para salir fuera de la oscuridad del limbo y traerles dentro de la luz del auto perdón y redención, ahora soy el portador de las nuevas, el oscuro mensajero quien algunas veces dice que la gente tiene que morir en orden de cambiar el mundo y la forma en que la humanidad lo ve, sin embargo Dios espera que esto no siempre sea de esta manera. Ahora estoy aquí en orden de abrir sus ojos a las verdades oscuras y la necesidad por el entendimiento de una luz mas grande, ayuda y esperanza. Para recordarles quién y qué necesitan ser, para sacudirlos a despertar cuando los horrores del mundo los desensibilicen durmiéndolos. Ahora yo soy el que ve el plan en su totalidad y ofrece revelarlo ¡para que todos puedan ver la razón por la que éste es! Aun cuando pensamos que no puede ser así, incluso cuando creemos que Dios no permitiría ese sufrimiento. Porque el sufrimiento, yo sé, es fugaz y la paz y beatitud eterna, la paz y gozo y amor están disponibles para todos los que quieren que así sea.
Soy Judas, Apóstol del Maestro Jesús y el Cristo, patrón de aquellos quienes se sacrifican y traigo a ustedes con amor mi mensaje en este tiempo tan sagrado. Lo Divíno existe para cada uno y ama a todos, no importando que... y les sostiene en su amor y les guía a casa… en verdad es todo lo que necesitan saber.

Distribuido por Carole Humber
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Edicion y enviós Grupo Ashtar.
Argentina

"soy un ser humanodivino y soy guiado por mi divinidad que en su infinita sabiduría guía todo lo que pienso hago y siento en este día"

El acto de reir en si mismo es como un detergente del corazón . El lava
algunos de esos sollozos del corazón. Eso hace que el corazón se sienta
bien. Sananda-