PURIFICACION Y LIMPIEZA DEL SUBCONSCIENTE

PURIFICACIÓN Y LIMPIEZA DEL SUBCONSCIENTE

por David K. Miller.

De: lidaspears@supercabletv.net.co

Derechos de autor reservados.

Traducción: Odilia Rivera.

Su mente subconsciente les ayudará a enfocarse y a practicar todas las actividades y pensamientos que promoverán su transformación dentro de la quinta dimensión. Tenemos una hermosa afirmación para que ustedes la repitan:



"Todos los pensamientos, patrones y códigos que no están sirviendo para el mas elevado propósito, están siendo descartados y removidos ahora en perfección, bienestar y armonía."



Su mente subconsciente se abrirá entonces a la experiencia de la energía interdimensional, a las comunicaciones y asimismo a viajar. Esta es una muy importante afirmación a repetir, ya que ésta apertura necesita ser activada ahora en su mente subconsciente. De esta manera serán capaces de moverse hacia reinos más elevados.



La purificación y limpieza del subconsciente debería ser practicada regularmente mínimo durante siete días.



Cada día, por lo menos de veinte minutos a media hora. Así como ustedes practican la limpieza digestiva a través de un ayuno a base de jugos, deben ahora limpiar su subconsciente. Cuando limpian su cuerpo ustedes entran en procesos de liberación acelerados. La limpieza remueve los "sucio", no remueve las partes que están bien.



Llamen a la luz dorada de los Arcturianos y usen la afirmación que hemos mencionado arriba. Hagan esto durante siete días. Después se darán cuenta de que se sienten más ligeros y de que hay un brillo azuloso o un halo azul alrededor de ustedes. Esto simplemente es una señal de una mente subconsciente limpia.



17 de noviembre, 2008



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PREGUNTA DE SHAUMBRA (leída de Internet por Linda): Por favor, Tobías, ¿puedes enseñarme a Dios? Gracias.
TOBÍAS: Tendría que decir mira en el espejo. Vas a ver algo de una representación distorsionada en el espejo, pero es un buen sitio para comenzar.
Sabes, los humanos y los ángeles han buscado a Dios desde el principio del tiempo. Y el chiste – el chiste de Dios – hemos contado aquí unos chistes malos antes, pero del chiste de Dios es que ya lo tienes. Siempre estuvo ahí. ¿Por qué el Espíritu alguna vez te crearía o te exteriorizaría sin poner todo de sí mismo directamente adentro de ti? Así que no es una búsqueda del tesoro o no es ningún tipo de búsqueda. Ya está ahí. Gracias.

La regla de oro es...Cuando tratas a los demàs como quieres que te traten, te liberas..

ENTREGA N°1-automaestria

ENTREGA N°1
Por Roberto Cabrera Olea / 8 de noviembre de 2008

NUESTRA VIDA ES EN LA TIERRA
http://automaestria.ning.com/



Amigos queridos.


He querido partir esta serie de textos que tratarán el tema de la Automaestría, con un tema para mí fundamental, nuestra vida en la Tierra. Estamos viviendo tiempos maravillosos para el planeta y para la Humanidad; tiempos en que es indispensable pisar firme el suelo que está bajo nuestros pies para alcanzar la confianza necesaria en nosotros mismos, y así sostener fuertemente la serie de circunstancias, no siempre fáciles, que se nos presentan como parte de nuestra evolución.


En estos tiempos, nos iremos conectando más fácilmente con la idea de que no necesitamos ni maestros ni gurúes que sean humanos como nosotros, para que nos den las respuestas para vivir plenos, empoderados y felices. ¿Por qué? La Tierra, este maravilloso planeta que habitamos, está transitando a un nuevo espacio experiencial, donde sólo el Amor -aquella energía dadora de vida y sostén del Universo-, será lo que defina la relación con nosotros mismos y con los demás. Este tránsito cósmico requiere que cada ser humano que vive en la Tierra logre un estado interno de empoderamiento tal, que le permita hacerse cargo de sus decisiones y creaciones, y al mismo tiempo, del Hogar que nos cobija. Es decir, tomar las riendas de los destinos de nuestro planeta. La Tierra, al acercarse a instancias de mayor vibración energética, nos posibilita un mayor contacto con nuestros espacios superiores donde habita nuestra Verdad esencial. Así, los antiguos portales, los antiguos sacerdotes, los antiguos gurúes y los antiguos rituales que nos entregaban la posibilidad de entablar un diálogo con lo sagrado, se están haciendo a un lado para dar paso a que cada persona encuentre ese vínculo en sí mismo. Ya no necesitamos un camino difícil, ya no se necesita poner afuera el poder de conectarnos. Ya no necesitamos creer que no somos capaces de hacerlo, de que somos tan limitados, tan humanos, tan poco dignos, etc…, sólo es necesario confiar en la Verdad que el corazón quiere comunicarnos a cada instante. Dar un respiro profundo, respirando el Cielo que está a nuestro alrededor permitiendo que nos inunde, es lo único que necesitamos. Digo, el cielo que está a nuestro alrededor, ya que por este viaje que está cursando la Tierra, los planos superiores de existencia están tan cerca como para tomarlos con la mano. Literalmente, tomarlos con las manos, verlos y sentirlos, si nos entregamos a esta Verdad.


Para esto, es necesario que conectemos con la autonomía de corazón y de mente, que se traduce en una autonomía energética donde todo lo que necesitemos para vivir lo encontremos en nosotros mismos. Es tan necesaria esta conquista de autonomía energética, ya que con ella las dependencias de un mundo externo irán desapareciendo; dependencias que han sido el origen del drama y el sufrimiento en nuestra historia. En cierto momento olvidamos que el Amor que nos dio vida también está en nuestro interior, listo para cubrirnos; y con ese olvido, creamos una realidad de carencia afectiva que terminó en carencias de todo tipo, instalándonos en una dinámica de sobrevivencia en la Tierra. Dejamos de confiar en la abundancia que habita en nuestro corazón y que es nuestra por derecho de nacimiento.


Vivir en la Tierra, más que sobrevivir en ella es lo que nos espera si nos entregamos a la Verdad que hay en nuestro corazón. Esa Verdad que aun buscamos en las iglesias, en las mezquitas, en los monasterios, en las sinagogas; y yendo más cerca, que buscamos en los supuestos Maestros que pretenden decirnos cómo caminar nuestra vida.


¡Es tan fácil! ¡Es tan simple! Sólo salta dentro de tu corazón con la certeza de que tú mismo sostendrás la caída al vacío (y sin que te preocupe el vacío, ya que la soledad que aparenta haber allí, es ilusión)… Salta a tu interior, y te darás cuenta que el mundo de afuera es un reflejo de ese mundo que sólo tú conoces y que sólo tú puedes moldear.


Vivir en la Tierra, "imaginando el futuro en vez de padecerlo", es nuestro destino, como nos propone Eduardo Galeano. Crear el futuro…


Ahora bien, este salto, este crecimiento, esta autoeducación que nos permitirá recordar que somos los Maestros de nuestra propia vida, puede llamarse de cualquier forma. Sin duda que todo este camino nos acerca a nuestra esencia espiritual, por lo que podríamos llamarlo espiritualidad, pero como dicha instancia no está lejos como creíamos, sino que en cada paso que damos en la realidad cotidiana, podríamos llamarlo con el nombre que a cada uno se le ocurra. Espiritualidad, crecimiento interno, religión (la que realmente religa, no la que somete), pintura, música, deporte, conversación, copa de vino, miradas, Amor, silencio, automaestría, son nombres que se me ocurren para denominar la posibilidad de encontrar a Dios (o como quieran llamar al origen de nuestra existencia) en nuestra vida cotidiana. Esto se trata de "vibrar" como sólo tú sabes hacerlo, encontrando en aquello que te apasiona, la forma de conectar con lo divino que tenemos todos en nuestras células y en nuestra sangre. Vibrando alto, como si desaparecieras en el acto apasionado, que no es más que la entrega sin miedo a lo que en Verdad eres; aparecerás en el Mundo de una vez por todas, completo, entero, pleno, encarnado en totalidad, disfrutando…, nada más que disfrutando de vivir en la Tierra.


Esto es libertad, esto es automaestría. Y no hablo de pasar por sobre nadie, ni de no respetar el juego en sociedad que todos hemos creado, sino de descubrir en los demás y en la vida, aquello sin peso, sin gravedad, que te permitirá disfrutar de todo, porque en todo estás tú mismo, porque ese todo lo habrás creado desde un interior sin miedos, libre y juguetón.


Nada más que disfrutando de vivir en la Tierra. Sintiendo a Dios en todo. En un beso está Dios, en un abrazo, en una caminata, en el olor de una flor, en el sonido de la lluvia en el cemento, en las luces de la ciudad, en el pasto verde de una pradera, en la luna y el sol, en un cielo nublado, en el viento, en cada llanto de dolor o de felicidad, en un suspiro, en las certezas, en la música, en tu canto desafinado, en un plato de comida (cualquiera, la que te guste), en lavarte los dientes, en dormir, en despertar, en acariciarte tú mismo, en abrir la puerta de tu casa, en los imprevistos (porque allí podrás encontrar respuestas), en tu cuerpo tal cual es, en tu necesidad de sanar; y está también en tu rabias, en tus errores, en tus miedos e incertidumbres, ya que todo es parte de tu interior, ese hermoso espacio único y universal. Nada está bien o mal si nace desde tu corazón. Acepta lo que el mundo tiene para ofrecerte, todo, ya que si luchas contra alguna cosa en tu realidad, estarás luchando contigo mismo (y el objetivo es justamente que te ames a ti mismo sin condiciones, sólo así amarás al mundo y a los demás), estarás en tensión, y la tensión es miedo y desconfianza; estarás lejos del Amor.


El mar te cubre de contención si lo deseas, aunque estés a kilómetros de distancia, porque en este camino, en este viaje de reconocimiento no hay ni espacio ni tiempo…, y todo es perfecto y verdadero.
No tengas miedo, no dudes; date cuenta desde tu corazón, que todo lo que pase para que logres autonomía, para crear una vida sin definiciones externas, es parte de un hermoso y magnífico orden, que tú mismo ayudaste a crear.

Acepta y nútrete de tu sabiduría en cada acto cotidiano; eso es automaestría. Y recuerda siempre que nuestra vida es en la Tierra, porque el Cielo ya está aquí, ya lo trajimos, y no se irá.


En Amor.


Yo Soy Roberto.

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"Soy un ser humano divino y soy guiado por mi Divinidad, que en su infinita sabiduría guía todo lo que pienso hago y siento en este día"

El acto de reír en si mismo es como un detergente del corazón. El lava algunos de esos sollozos del corazón. Eso hace que el corazón se sienta bien. Sananda-

La regla de oro es...Cuando tratas a los demàs como quieres que te traten, te liberas..

AUTOMAESTRIA

AUTOMAESTRIA







Por Roberto Cabrera Olea

Santiago de Chile

www.automaestria.ning.com / magomirdin@gmail.com





AUTOCONOCIMIENTO

JUGANDO CON NUESTRO VAIVÉN INTERIOR


Amigos queridos.

Mucho rechazo nos produce sentir miedo, angustia, incertidumbre e inestabilidad, en fin perder la confianza en nosotros mismos, creyendo que hay algo malo en uno o en el entorno, y pensar que no hay respuestas fáciles al alcance de la mano para enfrentar dichas emociones.

A medida que vayamos despejándonos del velo del olvido y que reconquistemos nuestra Verdad, iremos sintiendo con mayor fuerza que esta vida que estamos viviendo no es más que un juego abierto a infinitas posibilidades de maniobrar, ya que es un tablero en blanco, donde vamos armando y desarmando composiciones de cómo queremos que las experiencias se vean para nosotros mismos y para los demás. De esta manera descubriremos que si las cosas a nuestro alrededor están como están, es producto de consensos que nadie nos ha impuesto, y que somos nosotros, y nadie más que nosotros, los que podremos darle otra cara a nuestro día a día. Todo partiendo de cómo nos sintamos en nuestro interior y de cómo volquemos aquello en el mundo y en nuestras relaciones con las demás personas. Es así que podremos visualizar la importancia de conocer nuestro interior, con todo lo que eso implica, reconociendo desde lo más hermoso y luminoso, hasta lo más aparentemente oscuro y nublado, aceptándolo como piezas de un rompecabezas que nos conforma; y que si falta una, luz u oscuridad, no estaríamos completos. En eso se basa el encuentro de la plenitud y el bienestar interior, entendiendo que antes que sanar nada o cambiar algo porque no nos gusta de nosotros mismos, es necesario abrazarlo con tanto amor como si se tratara de otra persona, sin juicio y sin culpas. Porque cuando alguien llega a pedirnos compañía porque está sufriendo, no dudamos en escucharlo, entenderlo y contenerlo.

El autoconocimiento no es algo que podamos encontrar en métodos que nos dicen que sólo hay una forma de crecer y de conocernos, o en experiencias que otros hayan vivido, buscando la garantía de que si a otro le funcionó, a nosotros también. Aquel ser que triunfó en su caminar, tuvo sus propios miedos dentro de sus propias circunstancias de vida, son distintos caminos y distintos momentos; y está bien, habrá un miedo fundante para todos los humanos, que crea otros pequeños miedos, pero intenta verlo y aceptarlo cuando hayas amado lo más cotidiano, lo que está más cerca, aquellas incertidumbres diarias y más fáciles de ver, hasta que en algún momento estés en condiciones de mirar a los ojos ese miedo primordial. Por ahora, acepta que existe y que ya llegará tu momento de verlo y abrazarlo. A la larga, enfrentar esa incertidumbre en el propio camino es entregarnos a la total posibilidad del encuentro íntimo con nosotros mismos. No existe una forma mala o buena de hacer las cosas, sino una forma propia de caminar, y en ese andar no puedes errar, porque sólo tú conoces tus miedos e incertidumbres, así como tus certezas y fortalezas que te dirán cómo avanzar.

De esta manera, al entregarnos al vacío que se produce cuando entramos de lleno en nuestra oscuridad, nos daremos cuenta de una u otra forma que no hay a qué temer. Desparecen las instancias de riesgo externos e internos que nos desempoderan. Iremos conociendo y haciendo conciencia de qué es lo que nos pasa, dejando de luchar con nosotros mismos; habremos despertado a algo nuevo, liberador y verdadero: habremos despertado a nosotros mismos.

Encontrarnos cara a cara con nuestros miedos es una de las formas en que el miedo desaparece, y cuando el miedo desaparece, estamos en condiciones de jugar, de ponerle ese tinte lúdico que sólo un Maestro puede ponerle a la vida. Sonreír, respirar, estar, disfrutar…

Jugar. Jugar en la conciencia de qué sucede con tal o cual angustia, o con tal o cual miedo. La inestabilidad es parte de la vida en dualidad, forma en la que aún estamos inmersos. Existen polos, por lo tanto el equilibrio interno consiste en permitir que el péndulo -que va y viene- se mueva en libertad, de un lado para otro. El equilibrio no es estático y neutro, la vida se mueve, el planeta se mueve, nosotros nos movemos, y nuestras emociones también pueden moverse. Permite que así sea, ya que es en ese movimiento que reconocerás tu propio vaivén y podrás mecerte tranquilo en él. Un único vaivén, porque tú eres único y tu vibración energética es única; ese es el juego, de lo contrario aún estaríamos en la Fuente de Origen donde no hay dualidad ni separación…, y la paradoja es esa, para reconocer La Unidad, es necesario que aceptes tu individualidad, tu singularidad, y amarla.

Jugar. No pretender que el miedo, las incertidumbres y la inestabilidad no nos afecten, como asumiendo que no existen, y qué todo está bien si no las sentimos. La verdad es que todo está bien siempre, en la paz interior que da la aceptación del vaivén.

Jugar. Nada aparece en nuestras vidas si no estamos en condiciones de vivirlo. Es más, nosotros mismos optamos por tales experiencias para recordar. El Maestro que eres sabrá descubrir la herramienta que cada una de estas experiencias trae para ti. Son como la pelota que chuteamos al jugar fútbol, nos permite jugar, pero al mismo tiempo no es el juego en sí ni tampoco el jugador. Es un accesorio. Las emociones muchas veces pretenden encerrarnos en la perspectiva de que nosotros mismo somos ellas. Soy miedoso! Soy tan inestable! Mentiras, querido, puras mentiras. Tú no eres ni podrás ser nunca una emoción, tú eres un jugador de la vida que se permite vivir las emociones para recordar sus propias potencialidades de Ser creador y divino. Ese es el juego, ese es el recuerdo!!!

“Hoy salí una hora más tarde de mi casa para ir al trabajo…, uuuuuy!” Qué pasa? A qué le temo? Sin duda llegaré tarde, y me sancionarán de alguna manera, tal vez en dinero, o tal vez me suspendan, o hasta me despidan…, es ese el miedo? O quedarme sin un piso estable para pagar mis deudas, y poder comer, que a la larga me llevará a una tremenda inestabilidad frente a la vida. Es decir, existe el miedo a no ser capaz de confiar en que en la vida sólo hay abundancia para aquel que pierde el miedo, y aquel que deja a un lado la forma de vida en sobrevivencia, y se entrega a Vivir. Ese es el juego. Me entrego a la propia creación de las experiencias de vida que me hablen de mí mismo, para hacer conciencia de quién en Verdad Soy…, al final del día me podré reír de mi mismo y sentir cuán hermoso soy en Verdad. Con miedos y todo.

Pero te sugiero algo previo, para que no caigas en sentirte incapaz de no tener miedo, y juzgarte por eso.

“Hoy voy a aceptar que no me atrevo a salir una hora más tarde para ir al trabajo, porque me da miedo que me despidan y no estoy en condiciones de enfrentar el miedo a la inestabilidad en la vida”. Eso es conciencia de ti mismo, eso es amor incondicional, eso te liberará. La sola posibilidad de sentir que todo está en orden tal y como está, que hay algo mayor en lo que uno también participa y que está en orden tal como está, abre una nueva perspectiva de ti mismo y del mundo, en la que la no lucha con tus partes aparentemente oscuras, te permita ver la herramienta en ellas y usarla. Usar la herramienta como todo un Maestro.

¿Conformismo? No lo creo. Es dejar de luchar y comenzar a jugar. Es amor.

Sentirse conformista y criticarse por ello, es tal vez, sólo tal vez, jajajaja, el miedo a no estar haciendo las cosas como se debe, o sea, miedo a no hacerlas bien, miedo a sentir que no estoy trabajando por ser mejor, que no estoy sanando mis partes malas. ¿Qué pasa, querido, si lo haces mal? ¿Qué pasa si te equivocas? ¿Qué pasa…?

Busca justamente en eso para conocer ese miedo que no te permite hacer las cosas distintas a como el mundo te dice que debes hacerlas. ¿Cuál es tu miedo? Entrégate a la conciencia de ese miedo y abrázate en eso. Acepta ese miedo, y sigue por un tiempo haciendo las cosas “como se deben”, mientras la conciencia que has adquirido se asiente y te permita perderlo; perder el miedo y actuar como tu corazón te diga, en la certeza de que eres hermoso y perfecto por esencia, y que sólo el miedo en tus actos te puede llevar a herir o dañar, y que por el contrario, el no miedo te da la certeza de que quien habla en tu interior, quien guía tus pasos, quien susurra en tu oreja, quien te abraza a cada instante, quien te contiene a cada momento, eres tú mismo, porque tú mismo eres Dios, Alá, Jehová, El Universo, los Ángeles, o como quieras llamarte....

Querido. Sólo la realización interna te llevará a la realización externa, porque como ES adentro, Es afuera. Por ahora, ama con ternura y pasión tus miedos, tus incertidumbres y tu inestabilidad, para que cuando menos lo esperes -porque ya no habrá control de los tiempos- empieces a jugar y crear a voluntad en esta vida, en esta Tierra. Aquí, porque aquí quisimos venir a recordar.



Disfruta y disfrútate siempre.

En Amor.
Yo Soy Roberto.



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